A quien le gustan los coches de verdad, alguna vez ha ido a circuito o no puede esperar hacerlo. Haberlos, los hay de todo tipo de condiciones, pero solo unos pocos merecen ser considerados como indispensables: estos son los circuitos en los que tienes que correr al menos una vez en la vida.
Laguna Seca
Sacacorchos. Nada más hace falta decir de una de las curvas más impresionantes de cualquiera de los circuitos del mundo. Laguna Seca es un circuito bastante complicado, cuenta con 11 curvas y en muchas de ellas pone a prueba la pericia de los pilotos que pisan su asfalto.
Daytona International Speedway
El hogar de la Daytona 500 y de las 24 Horas de Daytona, un trazado icónico en territorio estadounidense que, además, está abierto a track days públicos, por lo que es un sueño relativamente fácil de cumplir.
Autodromo Nazionale di Monza
Con una longitud de 5.793 metros, en realidad el complejo alberga otros dos circuitos, uno más pequeño y otro con forma de óvalo y peralte, utilizando ambos una de las rectas más largas del circuito.
Circuito de Tsukuba
El trazado nipón no es excesivamente largo, poco más de 2 kilómetros, pero es muy rápido, con dos enormes rectas en la zona exterior y una parte interna que combina curvas rápidas con otras algo más reviradas y de radio amplio.
Nürburgring Norschleife
No podía faltar el que se ha convertido en la vara de medir del mundo de la automoción: 21 kilómetros de largo, 174 curvas, varios tipos de asfalto, tramos de lo más variado, desde curvas cerradas a secciones muy rápidas… lo tiene todo.
Imola
Tiene la licencia 1 de la FIA y se considera la casa de Ferrari cuando se celebra un Gran Premio de Fórmula 1, no en vano se le denomina como Autodromo Enzo e Dino Ferrari. Roza los 5 kilómetros de longitud y consta de 20 curvas.
Indianapolis Motor Speedways
El hogar de la mítica Indy 500, que ya ha superado su centenario de entregas gracias a que el circuito es el segundo más antiguo del plantea: se construyó en el lejano 1909.
Mónaco
Lo bueno de que sea un circuito urbano es que podrás circular por él sin pagar, aunque sea con una cantidad de tráfico abundante. Es un trazado icónico, exigente y muy técnico, en el que es difícil hacer adelantamientos, pero en el que tener los uros tan cerca le da un plus de emoción.
Suzuka
Propiedad de Honda, que los construyó en la década de los 60 para probar sus coches, es de los circuitos nipones más reconocibles, con la peculiaridad de ser de los pocos del mundo que cruzan sobre sí mismos y que es tan largo que se puede dividir en dos trazados más pequeños, este y oeste.
Montmeló
No podemos dejar fuera al menos un representante de nuestro país y, aunque en España hay numerosos trazados reseñables (Jerez, Valencia, MotorLand Aragón, etc.), el de Cataluña alberga grandes premios tanto de F1 como de MotoGP. 4.655 metros y 16 curvas que presenta en su mayoría secciones rápidas.