Christian von Koenigsegg es el fundador de uno de los fabricantes de automóviles más prestigiosos del mundo. Algunos de sus modelos son muy exclusivos, como el Koenigsegg Jesko que puede alcanzar los 1.600 CV. Pero estos coches no están pensados para el tráfico urbano o ir a hacer la compra. Para eso, Christian von Koenigsegg utiliza una de las pelotillas más deseadas: el Toyota GR Yaris.
La realidad es que, para disfrutar al volante como un enano, no hacen falta tantos caballos y eso lo sabe Koenigsegg. Basta con un coche que tenga un buen chasis, una buena puesta a punto y un motor suficientemente potente. Y eso es el Toyota GR Yaris (prueba).
Toyota GR Yaris, el coche de diario de Christian von Koenigsegg
Como publican los compañeros de Top Gear, durante una charla informal en un evento, respondió con una sonrisa: “Me encantan los motores de tres cilindros”. Y no bromeaba. Una opinión que contrasta con la de la mayoría de los aficionados al motor. De hecho, la marca sueca ha desarrollado motores de tres cilindros salvajes, capaces de producir 600 CV en apenas 2.0 litros de cilindradas, gracias a la tecnología TFG (Tiny Friendly Giant). Esto hace que fabricar hiperdeportivos con más de 2.000 CV sea pan comido.
El Toyota GR Yaris también utiliza un motor de tres cilindros. Pero aquí acaba cualquier parecido con los Koenigsegg. El japonés monta una mecánica más humilde, pero suficiente para que sea un “pequeño cohete con alma de coche de rallys”, ideal para carreteras pequeñas o curvas apretadas. Se trata de un bloque de 1.6 litros turbo con 261 o 280 CV, según la versión, combinado con tracción total (sistema GR-Four), y una transmisión manual de seis marchas. Resultado: una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos y una punta de 230 km/h.
El modelo que conduce el fundador de Koenigsegg corresponde a la versión posterior al lavado de cara que recibió hace unos meses, con 280 CV, y con el cambio manual de seis velocidades (aunque hay un cambio automático opcionalmente). Con esta combinación puede acelerar de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos y alcanzar una velocidad punta de 230 km/h.
Christian von Koenigsegg comenta que se compró el GR Yaris porque le fascinó su motor y porque “nosotros también hacemos motores de tres cilindros extremos. Entonces, conduje uno y pensé ‘¡guau! Esto es realmente interesante’”. Además, “tiene una distancia entre ejes bastante grande en un coche pequeño, así que es más estable de lo que parece. Y, aunque no tenga reparto de par, cuenta con un sistema de tracción a las cuatro ruedas muy avanzado. Hay una gran cantidad de tecnología metida dentro de este pequeño coche”.