Alpina tiene como costumbre potenciar modelos de BMW, en algunas ocasiones lanzando variantes de alto rendimiento que no existen en el catálogo de la marca y en otras presentando alternativas que pueda mirar de tú a tú a las propuestas de la firma bávara. El BMW Alpina B8 Gran Coupe nace como el hermano bastardo del BMW M8, partiendo de la base del M850i xDrive Gran Coupe, y poco le tiene que envidiar.

Empezamos por, lógicamente, el poderío que esconde bajo el capó. Monta un bloque 4.4 V8 biturbo que desarrolla 620 CV y 800 Nm, cifras muy parejas a las de su hermanastro, asociado a una caja de cambios automática de ocho velocidades con una puesta a punto específica y a un sistema de tracción integral. Gracias a dicha configuración es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 3,3 segundos, solo una décima de segundo más lento que el M8, completa el cuarto de milla en 11,5 segundos y alcanza una velocidad máxima de 323 km/h.

También cuenta con mejoras que afectan a su comportamiento, tales como una suspensión que combina confort y deportividad, según el preparador; diferencial de deslizamiento limitado, dirección activa en las cuatro ruedas, un escape de acero inoxidable y un sistema de frenos Brembo con pinzas de cuatro pistones mordiendo discos de 396 mm en el eje delantero y de 399 mm en el trasero.

Sus cambios visuales son discretos e incluyen llantas de 21 pulgadas, los colores Alpina Blue Metallic y Alpina Green Metallic para la carrocería, un alerón o un difusor trasero negro. En el interior el volante es específico y está forrado en cuero, los asientos están ventilados y calefactados, cuenta con techo panorámico, climatizador de cuatro zonas o un sistema de audio de 16 altavoces, entre otros elementos.

El BMW Alpina B8 Gran Coupe comenzará sus entregas durante la primavera, pero ya ha anunciado su precio: está disponible desde 139.900 dólares, que al cambio actual son unos 119.000 euros.