Acaba de empezar un año muy importante para Audi. La marca alemana debuta en la Fórmula 1 el próximo 8 de marzo, en el Gran Premio de Australia que inaugura la temporada 2026. Sin embargo, en el pasado ya hubo una conexión entre la firma de los cuatro aros y la categoría reina del automovilismo. Y no hace falta remontarse a los tiempos de las Flechas de Plata. Se trata de una asociación entre Audi y Ayrton Senna que permitió a aquella desembarcar en Brasil.
Nos remontamos a principios de los 90. Ayrton Senna era ya una de las grandes estrellas de la F1, con tres títulos mundiales (1988, 1990 y 1991). Pero el piloto brasileño tenía en mente algunos proyectos empresariales para cuando colgara el casco. Al mismo tiempo, Audi atravesaba un buen momento y recortaba la distancia con sus rivales, Mercedes-Benz y BMW. Quería penetrar en un mercado desconocido como era el brasileño y vio en Senna un filón, aprovechando que la imagen del tricampeón de Fórmula 1 era una auténtica mina de oro.
Así se fraguó la asociación entre Audi y Ayrton Senna
Como siempre, toda historia tiene una intrahistoria. En el caso que nos ocupa, el camino que desembocó en la asociación entre Audi y Ayrton Senna empezó cuando el gobierno brasileño rebajó los aranceles a los productos importados y, hacia 1993, la tarifa se redujo al 35%, lo cual permitió a los bolsillos más acaudalados comprar coches de lujo europeos. Esto despertó el interés de Senna, que ya contaba entonces con algunas empresas de diferentes sectores y, junto con su hermano Leonardo, comenzaron a estudiar opciones.
Los hermanos Senna se unieron con un amigo de la familia, Ubirajara Guimarães, más conocido como Bira, una persona ligada al sector de la comercialización de vehículos en Brasil. El resultado fue la creación de Senna Imports, una empresa dedicada a la importación de vehículos. En un primer momento, el trío se fijó en Honda, un movimiento lógico, teniendo en cuenta que la conexión entre Ayrton y la marca japonesa. Pero, desde Japón, sólo tenían interés en instalarse en el estado de São Paulo, el más rico del país. También probaron suerte con Mercedes, pero en Stuttgart pensaban como los japoneses.
En medio de los contactos con Honda y Mercedes, la nueva empresa se importación mantuvo también conversaciones con General Motors. Finalmente, Ayrton, Leonardo y Bira volvieron a mirar a Alemania, pero esta vez en Audi. Si bien la marca de los cuatro aros no era muy conocida en el país carioca, recibieron muy buenas valoraciones o un buen feedback, como diría hoy en el mundo del marketing, entre otros, de Gerhard Berger, con el que compartía amistad y, desde ese año, era compañero de equipo de Ayrton Senna.
Un buen negocio para Audi, pese a la pérdida de Senna
El 18 de noviembre de 1993, en la sede de Audi en Ingolstadt, se firmó el contrato entre Ayrton Senna y Franz-Josef Kortüm, presidente de la compañía alemana, por el cual Senna Imports se convertía en la distribuidora e importadora oficial de la marca en Brasil.
Unos meses más tarde, ya en 1994, se celebró la inauguración de la nueva colaboración en el aeropuerto de Congonhas, en São Paulo, y unos días después, el propio Ayrton Senna participó en una prueba para la revista Quatro Rodas en el circuito de Interlagos con un Audi S4 (la versión deportiva del Audi 100). Sin embargo, ya todo el mundo sabe lo que ocurrió el 1 de mayo de ese año en la curva Tamburello del circuito de Imola.
En un principio, la muerte de Ayrton Senna parecía que podría poner en peligro la recién creada joint venture. Sin embargo, los resultados fueron muy buenos en los primeros años. En 1994, Audi vendió 1.470 unidades, muy por encima de las 600 proyectadas, y en 1995 alcanzó las 3.072 entregas, liderando el segmento premium en Brasil.
Disolución de la asociación en 2005
Con el negocio marchando muy bien, Senna Imports tenía mayores ambiciones y quiso unirse también con Porsche. De hecho, llegó a firmar una carta de intenciones, pero Audi exigió exclusividad y el acuerdo con los de Zuffenhausen no cuajó. Además, por aquel entonces, los de Ingolstadt tenían en mente levantar una fábrica en Brasil, lo que también provocó modificaciones en la asociación con Senna Imports, que pasó a llamarse Audi Senna Ltda. en diciembre de 1999, de la que Audi controlaba el 51% de las acciones y la empresa brasileña el resto.
A lo largo de una década, la joint venture germano-brasileña vendió unos 64.000 vehículos, pero las ventas comenzaron a caer y, el 17 de marzo de 2005 Audi decidió disolver la asociación con Senna Imports y asumir toda la responsabilidad de la comercialización de sus coches en Brasil. Esta desvinculación provocó rápidamente la extinción de la empresa de importación.
Imagen destacada: Audi do Brasil.