La montaña rusa de Fast & Furious: Hollywood Drift abrirá oficialmente el 16 de septiembre, aunque lleva semanas funcionando mediante pases previos y ensayos técnicos abiertos a algunos visitantes.
Ahora que los fans han vuelto a llenar las salas de cine con el reboot de 'Fast&Furious' (A todo gas en España), donde Dominic Toretto y Paul Walker no habían empezado a desafiar las leyes de la física saltando entre rascacielos, acantilados o dejando atrás explosiones masivas, Universal Studios Hollywood ha decidido la mejor manera de mantener viva la llama de una de las sagas de coches más representativas de la historia del séptimo arte (en estos 25 años, sus 11 películas han recaudado nada menos que 7.000 millones de dólares) es, precisamente, ensalzar ese desafío a Newton.
Porque dentro del actual catálogo de Universal Destinations & Experiences, el próximo 16 de septiembre se abrirá al público de manera definitiva Fast & Furious: Hollywood Drift, es decir, la primera montaña rusa exterior de alta velocidad del parque de Hollywood que, además, será la más rápida de todo el recinto.
Si bien la atracción lleva desde finales de julio funcionando de forma intermitente mediante ensayos técnicos y pases previos con público (de ahí que puedas ver en RRSS algunos vídeos), será en dicha fecha cuando todos los seguidores de la saga puedan sentir en su propias carnes lo que es estar dando vueltas por el aire subidos a algunos de los mejores coches de Fast & Furious como el Dodge Charger, Mazda RX-7, Nissan Skyline GT-R o el Toyota Supra.
Drifiting aéreo
Y es que su nombre ya te deja ver por dónde van los tiros, pues Hollywood Drift intenta huir de ser una simple montaña rusa muy rápida con los logos de la película, sino que quiere trasladar precisamente todas esas piruetas, ya que sus vehículos pueden girar independientemente 360 grados mientras avanzan por los raíles, de modo que Universal controla hacia dónde mira cada pasajero y utiliza esas rotaciones para simular un derrape. Además, cada uno de los cuatro coches mencionados, dispone además de su propio sistema de sonido para recrear el correspondiente motor.
Volviendo a las cifras, estas no son precisamente discretas. La instalación cuenta con 4.100 pies de trazado aéreo, unos 1,25 kilómetros, alcanza los 72 mph (aproximadamente 116 km/h) y somete a los ocupantes a fuerzas de hasta 3,6 G. El recorrido aprovecha además algo poco habitual en un parque temático: la propia orografía de Universal Studios Hollywood.
La vía asciende y desciende por la ladera que separa las zonas Upper Lot y Lower Lot, pasa por encima y por debajo de las escaleras mecánicas Starway y encadena elementos como un inverted dive loop, un twisted pretzel loop y un inverted stall. Incluso una sección atraviesa una parte transparente de la cola, por lo que quienes esperan pueden ver pasar los coches antes de subir. El emplazamiento permite también contemplar durante unos instantes el valle de San Fernando, los estudios de Universal y buena parte del parque, aunque a más de 100 km/h habrá que estar especialmente atento para disfrutar del paisaje.
El estreno supone también un cambio importante en la manera en la que Universal utiliza Fast & Furious dentro de sus parques. La anterior Supercharged de Hollywood, inaugurada en 2015 como parte del Studio Tour, cerró el pasado marzo y apostaba fundamentalmente por pantallas, efectos y una persecución virtual.
Hollywood Drift hace justo lo contrario: velocidad, aceleraciones y movimientos reales. Y ojo, porque Universal tiene además intención de repetir la fórmula en Florida: Universal Studios Orlando recibirá su propia Fast & Furious: Hollywood Drift en 2027, con un trazado específico para aquel parque.