Hay edificios que un día fueron emblemáticos y que, por diferentes circunstancias, permanecen durante décadas dejados de la mano de Dios. Es el caso de la antigua estación de tren de Detroit abandonada durante 30 años, la famosa Michigan Central Station. Hoy, este edificio funciona como centro tecnológico gracias a Ford.
La estación de tren de Detroit señalaba el pasado de la ciudad como un centro industrial y servía como un recordatorio de sus luchas actuales. Ahora, Michigan Central y el campus circundante están llenos de ingenieros, emprendedores y gente creativa. Aquí desarrolla la marca del óvalo su Coche Conectado y el Vehículo Eléctrico Avanzado, junto con más de 100 startups. El medio Inside EVs ha accedido al interior de la estación para conocer lo que se cuece ahí dentro.
De estación de tren abandonada a centro tecnológico avanzado
A partir de 2018, Ford destinó una inversión de más de mil millones de dólares para recuperar la Michigan Central Station, aunque ya no sería una estación de tren. Además de restaurar el vestíbulo principal del tren, se asoció con Newlab Detroit, especializado en "tecnologías críticas", es decir, cualquier cosa esencial para la seguridad nacional y la economía de un país, según la empresa. Su enfoque es la movilidad, lo que significa que allí se construyen y prueban drones, robots y vehículos autónomos.
Las startups de movilidad no son exactamente como las empresas de software. Una cosa es diseñar un coche en 3D, por ejemplo, y modelar sus propiedades aerodinámicas en un ordenador, y otra muy distinta construir realmente el coche y probarlo en el mundo real. El mismo concepto se aplica a todo tipo de productos físicos. No basta simplemente con terminar de escribir el código, enviar y liberar una invención al instante. Es aquí donde entra Newlab.
Esta compañía cuenta con cerca de 2.800 metros cuadrados de espacio de laboratorio y fabricación, con equipos que van desde fresadoras CNC y cortadoras láser hasta impresoras 3D de escala industrial, y orientación profesional sobre cómo usarlos. Hay incluso una carretera electrificada fuera para cargar vehículos eléctricos de forma inalámbrica. Con esto se pretende tener una infraestructura centralizada en un sólo lugar y compartida entre muchas startups para acelerar los ciclos de desarrollo, prueba e iteración.
¿Qué ventajas obtiene Ford?
Las empresas pueden construir, probar y refinar sus ideas en días o semanas en lugar de meses. Un ejemplo es Toma Civilized Cycles, una startup que trabaja en un "Semi-Trike", un triciclo eléctrico que, según afirma, combina la capacidad de carga de una furgoneta con la huella de carbono de una bicicleta eléctrica. Al formar parte del ecosistema de Newlab, puede diseñar y probar rápidamente versiones de su proyecto sin salir del edificio.
¿Qué gana Ford con esto? En primer lugar, programas como Newlab pueden atraer talento a Detroit en lugar de Silicon Valley o Austin. En segundo lugar, Ford obtiene acceso anticipado a innovaciones tecnológicas, como autonomía o micromovilidad eléctrica, entre otras.