Fue hace ya casi tres años, a finales de 2018, cuando supimos de la existencia de las furgonetas camufladas de la Dirección General de Tráfico. Estos vehículos, utilizados por agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, se emplearían para la vigilancia de las carreteras, como medida para combatir las distracciones al volante. Sin embargo, es amplio el secretismo que rodea a estos vehículos. Por ese motivo te traemos las 6 curiosidades sobre las furgonetas camufladas de la DGT que probablemente no conocías.

Noelia López, de AUTOBILD.ES, ha tenido acceso a multitud de detalles sobre las furgonetas de Tráfico. Nos adelanta todos los secretos y curiosidades acerca del funcionamiento de estas furgonetas no rotuladas, como cuál es el número de vehículos con los que cuentan los agentes, su modus operandi y qué multas te pueden poner si te cazan cometiendo una infracción mientras conduces. Estos son todos los secretos de las furgonetas camufladas de la DGT:

Una flota con 15 furgonetas camufladas (de momento)

En total, son 15 las furgonetas de las que disponen los agentes de la Guardia Civil de Tráfico. Se emplean desde hace ya varios meses y casi todas son modelo Ford Transit (prueba). Todas ellas tienen en común que no lucen ningún distintivo que las identifique como vehículos de la Guardia Civil, y sus carrocerías lucen colores convencionales, como el blanco, el azul o el gris.

Más eficaces que los coches patrulla

Según los propios agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, las furgonetas no rotuladas son más eficientes que los coches patrulla. Los efectivos de cuerpo uniformado hacen referencia al sigilo que demuestran tener estos vehículos a la hora de circular por el tráfico sin llamar la atención, lo que hace más fácil detectar a los infractores. Los coches patrulla oficiales pueden alertar a los conductores que no cumplen con las normas del Código de Circulación.

En su interior siempre viajan agentes uniformados

Aunque son prácticamente indetectables entre el tráfico, las furgonetas camufladas de la DGT tienen dos puntos débiles. El más evidente lo encontramos en su interior, ya que siempre viajará una pareja de agentes uniformados, lo que puede alertarte de que no es una furgoneta cualquiera. Además, si te fijas en el frontal podrás ver un grupo de faros LED integrados dentro de la parrilla, otro detalle que avisa de que no es una furgoneta común.

Siempre dan el alto desde delante

Otra de las particularidades de las furgonetas de la DGT es que siempre dan el alto desde delante. A diferencia de los coches patrulla, que avisan al infractor de que debe detener el vehículo fuera de la calzada, las furgonetas camufladas te adelantan y luego te dan el alto. Esto se debe a que los agentes detectan la infracción cuando se sitúan a un lado u otro de tu vehículo, generalmente mientras adelantan. Una vez han sido testigos de la falta, completarán el adelantamiento y te avisarán mediante un cartel luminoso integrado en las ventanillas traseras del vehículo.

En ocasiones, llevan radar

Aunque es poco frecuente, los agentes han informado de que las furgonetas no rotuladas de Tráfico pueden equipar un radar de velocidad. Sin embargo, no es lo habitual, ya que objetivo de este tipo de vehículos es el de detectar otro tipo de infracciones de tráfico relacionadas con las distracciones al volante.

Detectan distracciones al volante (y multan por ello)

Son dos, principalmente, las distracciones al volante que detectan las furgonetas de la DGT: el uso del cinturón de seguridad y el del teléfono móvil al volante. Debido a la altura que tienen estos vehículos, los agentes pueden mirar dentro de otros vehículos a través de las ventanas. Desde esta posición detectan si los ocupantes llevan adecuadamente abrochado el cinturón de seguridad (también con los sistemas de retención infantil). Además, pueden ver si el conductor está manipulando el móvil, el navegador u otros dispositivos. Todas estas infracciones son motivo de multa económica y retirada de puntos del carné de conducir.

Fuente: AUTOBILD.ES