Navegador
Decíamos más arriba que los coches han evolucionado considerablemente en todo lo que tiene que ver con la electrónica. En este sentido, también ha sido espectacular el avance en materia de conectividad y uno de los ejemplos más claros es la incorporación del navegador. Estos dispositivos han cambiado de manera radical la manera de viajar en coche y minimizado las posibilidades de perderse por el camino.
En realidad, los sistemas de navegación tienen precedentes lejanos. Ya a mediados del siglo XX, aparecieron los primeros dispositivos que podríamos definir como navegadores. En los 80 y 90, marcas como Nissan y Toyota desarrollaron sistemas más avanzados, aunque le navegador tal y como lo conocemos hoy apareció en los 2000, mediante el uso del sistema de navegación por satélite GPS.
Básicamente, la finalidad del navegador es proporcionar las indicaciones necesarias para ayudar al conducir a seguir la ruta más adecuada para llegar a su destino. Gracias a una red de satélites, calcula la posición del vehículo y la representa en un sistema de cartografía que muestra en una pantalla.