La firma sueca sigue introduciendo en su gama nuevas versiones de aspecto deportivo y que llevan el apellido R-Design. El último en sufrir esta transformación ha sido el familiar híbrido: el V60 Plug-in.

El Volvo V60 Plug-in Hybrid R-Design, que es así como se denomina, se diferencia del modelo base en que equipa paragolpes rediseñados, llantas de aleación 'Ixion' de 18 pulgadas, carcasas de los retrovisores exteriores y difusor en color aluminio y escapes cromados.

En el interior, los toques deportivos se pueden apreciar en los asientos, que ahora son mucho más envolventes y están tapizados en tela y cuero perforado –de serie-, revestimiento interior del techo en negro, pedalier de aluminio y logos R-Line. Lo que mantiene inalterado es el cuadro de instrumentos con la información Plug-in Hybrid.

El Volvo V60 Plug-in Hybrid R-Design está propulsado por un bloque turbodiésel de cinco cilindros y 2,4 litros capaz de rendir 215 CV y entregar ​​440 Nm de par al eje delantero. Del eje trasero se encarga un motor eléctrico de 68 CV y 200 Nm que es alimentado por una batería de 11,2 kWh. Juntos hacen que el R-Design híbrido presuma de una potencia de 283 CV y un par de ​​640 Nm.

En modo eléctrico, el V60 Plug-in Hybrid puede recorrer 50 km; en modo combinado, las emisiones de CO2 son de 48 g/km y el consumo, 1,8 l/100 km.