Hay una categoría de vehículo poco explorada en el que, de vez en cuando, se mete Volkswagen. Ya lo hizo con la anterior generación de la Transporter T6.1 y ahora repite con la actual entrega, añadiéndole un aspecto GTI con esta Volkswagen Transporter Sportline, uniéndose al grupo de las furgonetas deportivas más cañeras.
Volkswagen Vehículos Comerciales ahora también quiere participar en ese mercado y, para ello, ha dotado a su furgoneta de un nuevo acabado de gama alta que transmite el espíritu GTI. Sin embargo, esta Transporter Sportline es sólo apariencia, sin más. Esto significa que recibe un paquete estético, pero la oferta de motores no varía, manteniéndose las versiones diésel, híbridas enchufables y eléctricas. La más potente es el e-Transporter con 286 CV.
Volkswagen Transporter Sportline, una furgoneta con espíritu GTI
La Volkswagen Transporter está construido sobre la misma base que el Ford Transit Custom, fruto del acuerdo que mantienen ambos fabricantes. En el exterior, recibe un kit de carrocería en el que destacan elementos como las exclusivas llantas de 19 pulgadas con el logo Sportline, una franja roja en el frontal heredada de los modelos GTI o el alerón dividido en la parte trasera.
Asimismo, incorpora una suspensión deportiva rebajada con muelles Eibach, que reduce la altura de la carrocería en 29 milímetros. Todo esto dota a la furgoneta alemana de un aspecto más agresivo. El equipamiento incluye faros LED matriciales, barras de techo, volante calefactado y umbrales de puerta metálicos iluminados. El acabado rojo, similar al del GTI, contrasta con los detalles en negro brillante, incluidos los retrovisores calefactados y ajustables eléctricamente.
Volkswagen abrirá la lista de pedidos de la Transporter Sportline en abril en el mercado británico. Los precios partirán desde 62.752 libras, algo más de 72.000 euros. También habrá una versión limitada denominada Sportline 75 Edition, por 64.552 libras, 74.100 euros al cambio.