A mediados de los años 70, los coches pequeños eran cada vez más demandados, no sólo en mercados como el europeo, sino también en algunos de América. La crisis del petróleo sacudió a la industria del automóvil y el tráfico en las grandes ciudades comenzaba a ser insoportable. En ese momento, nació el Proyecto BX, que no tiene nada que ver con la famosa berlina ochentera de Citroën que diseñó Marcello Gandini, sino con un utilitario alemán que, además, hacía referencia al fútbol: el Volkswagen Gol.
El Volkswagen Gol fue un turismo del segmento B producido en Brasil por la filial local del fabricante alemán, equivalente al Polo europeo. Se lanzó en 1980, pero su desarrollo empezó varios años antes, cuando modelos como el Fiat 147 y el Chevette se abrían paso entre los conductores brasileños, mientras el Fusca (Escarabajo) y el Brasilia que vendía Volkswagen estaban ya obsoletos y la opción de importar un Golf o Polo europeos era inviable para muchos brasileños.
Proyecto BX, el origen del Volkswagen Gol
El proyecto BX de Volkswagen se puso en marcha en 1976, cuando Phillipp Schmidt, responsable del diseño del Volkswagen Polo, se encargó del departamento de investigación y desarrollo de la filial de Volkswagen en Brasil. Un año después, se presentó el primer prototipo, ya bajo la denominación de Volkswagen Gol, un nombre que hacía referencia a la afición de los brasileños por el fútbol. Recordemos que, en aquel momento, la Selección brasileña contaba ya con tres mundiales, el último conseguido en 1970, tras ganar a Italia en la final por 4-1. Fue el equipo del Jogo bonito, liderado por Pele.
En 1980 se produjo el lanzamiento definitivo al mercado del Volkswagen Gol. Presentaba una carrocería hatchback de tres puertas y un diseño anguloso, similar al Scirocco que se vendía en Europa. También hubo una variante más campera, llamado Parati, y un sedán, Voyage, con dos y cuatro puertas.
Construido sobre la Plataforma BX, montaba un motor de cuatro cilindros bóxer y 1.3 litros refrigerado por aire procedente del Escarabajo, con 43 CV, pero en este caso colocado en posición longitudinal, no transversal. Posteriormente, Volkswagen sustituyó este motor por los nuevos de origen Audi refrigerados por agua, de 1.6 a 2.0 litros, así como una versión de acceso llamada Gol 1000, con un motor Ford CHT de 1.0 litro que, a su vez, derivaba del motor Cléon-Fonte de Renault.
El Volkswagen Gol BX se vendió también en Argentina, donde mantuvo la misma denominación, ya que el fervor por el fútbol no es menor que en Brasil.