El Rallye de Portugal es uno de los más especiales del WRC y el último tramo, el de Fafe, uno de los más espectaculares de todo el calendario. Posiblemente es uno de los que más aficionados reúne por la espectacularidad del salto de Pedra Sentada.
Fafe apareció por primera vez en 1973. Está compuesto por la corta distancia de 11,18 km de longitud, pero es una especial fantástica gracias a los dos sectores de los dos kilómetros finales. El primero es la cuesta abajo desde la ladera de Confurco, con una curva cerrada a izquierdas que desemboca a un pequeño tramo de asfalto que da paso a una paella que vuelve a la tierra. El segundo es el brutal salto de Pedra Sentada justo antes de llegar a meta.
No son pocos los que no lo realizan correctamente. Sébastien Ogier sí lo hizo, afianzando la tercera plaza en la prueba lusa.
Sube al coche del piloto de Toyota para vivir el espectacular salto de Pedra Sentada, en Fafe, en primera persona, gracias a la cámara on-board del de Gap.
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