General Motors está celebrando su centenario y, entre otras medidas, ha lanzado un nuevo programa en Brasil destinado a dar una segunda vida a modelos clásicos de Chevrolet. La recién creada división Chevrolet Vintage se centra en restaurar modelos locales para venderlos en beneficio de organizaciones benéficas. Aquí tenemos un ejemplo, este Chevrolet Omega de 1994 modificado por Irmscher vendido en Brasil por un pastizal.
El Omega fue un modelo muy importante para General Motors, que lo definió como “el coche nacional más lujoso de todos los tiempos”. En Europa lo conocimos como Opel Omega y muchos recuerdan todavía el espectacular Lotus Omega con su motor de seis cilindros en línea de 3.6 litros con doble turbocompresor Garrett y 377 CV. En Reino Unido se comercializó como Vauxhall Carlton. En Estados Unidos era el Cadillac Cetrera y en Brasil se conoció como Chevrolet Omega.
La versión brasileña era similar al Opel Omega y al Vauxhall Carlton e, incluso, compartía sus orígenes con los raros sedanes de alto rendimiento modificados por Lotus. Se fabricó entre 1992 y 1998.
Vendido un Omega modificado por Irmscher y restaurado
La unidad que ves aquí es un Omega CD de 1994 modificado por Irmscher, compañía alemana especializada en tocar coches de Opel. El departamento GM Vintage se ha encargado de su restauración y ahora está en un estado enviable. Según Chevrolet, el coche perteneció a un alto ejecutivo del sector financiero brasileño. A pesar de su buen estado, se sometió a una restauración completa al estilo de fábrica con el objetivo de devolverle la calidad de un coche de exposición.
La restauración implicó el desmontaje completo del vehículo. Se inspeccionó cada componente para determinar si se podía conservar o había que sustituirlo por piezas originales de fábrica. Tras el montaje, el coche se sometió a una serie de pruebas dinámicas en las pistas de pruebas de General Motors para asegurarse de que se comportaba y funcionaba igual que hace tres décadas. La carrocería recibió una nueva capa de pintura, las luces se restauraron a su claridad original y el interior se retapizó con materiales de la época.
En el interior, luce su característico salpicadero digital, toda una novedad tecnológica en su época. Bajo el capó se encuentra un motor de seis cilindros en línea de 3.6 litros modificado por Irmscher, que desarrolla unos 200 CV. La potencia se transmite a las ruedas traseras a través de una transmisión automática de cuatro velocidades.
Este Omega modificado por Irmscher se subastó el pasado 6 de diciembre en una subasta benéfica en el Museo Carde de Brasil y alcanzó una cifra de 437.500 reales brasileños, equivalentes a unos 68.200 euros.
Fotos: Chevrolet Brasil.