Cualquier elemento del diseño de un coche es susceptible de convertirse en una genialidad pero, si además tiene una función práctico y/o, como es el caso, sirve de altavoz al rugido del motor, es todavía más interesante: estos son los tubos de escape más singulares que recordamos.
Bugatti Tourbillon Équipe Pur Sang
Comenzamos con el último en aparecer, y, quizá, el más extremo. Es el del Tourbillon Équipe Pur Sang, la última edición limitada a 250 unidades, con un precio, cada una de ellas, de 3.8 millones. Tiene ¡ocho salidas de escape! ¡Ocho! Con ello, la imagen de este deportivo con motor atmosférico V16 8.3 apoyado por tres motores eléctricos para rendir 1.800 CV de potencia es aún más brutal.
Los ocho están reunidos en un difusor funcional con el que se mejora, aún más, el downforce, pegando aun más la zaga al suelo.