Toyota quiso retroceder varias décadas en su nueva generación del Land Cruiser, en lo que a diseño se refiere, adoptando un estilo retro. Ahora esta idea se ve reforzada con el regreso de un modelo que tuvo mucho éxito en los mercados donde se comercializó. El nuevo Toyota Land Cruiser FJ se ha desvelado en el Japan Mobility Show 2025 (antes Salón del Automóvil de Tokio), un todoterreno de ‘bolsillo’ que, lamentablemente, no veremos en Europa.

El Land Cruiser FJ recoge el espíritu del Toyota FJ Cruiser que llegó al mercado en 2006, como una versión más compacta del todoterreno japonés con el que compartía muchos de sus atributos. Estuvo en producción hasta 2022 y, tres años después, Toyota recupera esta denominación. Se une a una gama compuesta por las series 300, 70 y 250 (este último, el Land Cruiser que se vende en Europa).

Toyota Land Cruiser FJ, el todoterreno japonés en formato mini

Visto desde fuera, el Land Cruiser FJ presenta unas formas cuadradas y musculosas, así como algunos paneles con líneas angulosas. Destaca el frontal, con una parrilla negra en la que se integran los faros con una firma lumínica en forma de ‘C’. Tiene unos grandes paragolpes delanteros y traseros que se pueden quitar fácilmente para facilitar las reparaciones. El vehículo mide 4,57 metros de largo, 1,85 metros de ancho y 1,96 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,58 metros.

El interior es fácilmente reconocible, ya que se basa en el diseño del Land Cruiser, lo que significa que encontramos un salpicadero muy alto presidido por una pantalla táctil grande desde la que se maneja el sistema multimedia y otras funciones del vehículo y cuadro de instrumentos digital detrás de un volante robusto. El habitáculo ofrece capacidad para acoger a cinco adultos y la segunda fila de asientos se puede deslizar en sentido longitudinal.

No llegará a Europa

En cuanto al apartado mecánico, el Toyota Land Cruiser FJ recurre a un motor de cuatro cilindros 2TR-FE de gasolina, atmosférico y de 2.7 litros de cilindrada, que produce 163 CV de potencia y 246 Nm de par, conectado a una transmisión automática de seis velocidades y un sistema de tracción integral. El equipamiento incluye el paquete de seguridad Toyota Safety Sense, compuesto por numerosas funciones avanzadas.

El Toyota Land Cruiser FJ es uno de esos coches que no llegarán a Europa debido a las normativas anticontaminación. Se fabricará en Tailandia y, desde allí, se importará a mercados del Sureste asiático, Oriente Próximo, África e Hispanoamérica.