Conocidas coloquialmente como cajas negras, las grabadoras de vuelto se implementaron en aviación en los principales países a finales de los ’60. Este dispositivo, que en realidad no es negro, sino naranja brillante para que sea fácilmente localizable en caso de accidente, registra datos relevantes al vuelo que permite a las autoridades poder esclarecer lo sucedido en caso de que ocurra un accidente aéreo.
Pues bien, un dispositivo similar a una caja negra estará equipado en todos los coches nuevos que se vendan en Europa a partir de julio de 2024. En seis meses, los vehículos recién matriculados en la Unión Europea deberán contar con un “Event Data Recorder” (EDR) o “Registrador de Datos de Eventos”, en español, como parte de su equipamiento de serie.
¿Cómo funciona el Registrador de Datos de Eventos (EDR)?
Este componente será obligatorio en los turismos de la clase M1 (vehículos de pasajeros de hasta ocho plazas, además del asiento del conductor) y de la clase N1 (vehículos comerciales y furgonetas de hasta 3.500 kilos).
La función de esta caja negra será ayudar a las autoridades a comprender exactamente qué sucedió en un accidente de tráfico analizando los datos almacenados. Este dispositivo registra determinados parámetros durante un breve período de tiempo comprendido entre 5 segundos antes del accidente y 0,3 segundos después del impacto.
Los datos almacenados en el EDR son: velocidad, frenado, posición e inclinación del coche en la carretera y cómo reaccionan los sistemas de seguridad integrados. También registra si se hace uso del sistema eCall de llamada de emergencia, así como información relativa a la marca, el modelo y el equipamiento instalado en el vehículo.
¿Cuándo recopila información la caja negra? ¿Quién puede acceder a estos datos?
Ubicado en la unidad de control del airbag, la caja negra no se puede apagar y solo se activa automáticamente cuando se detonan los airbags y se activan los tensores de los cinturones de seguridad. También empieza a registrar datos cuando se abre el capó activo del vehículo o cuando se detecta un cambio de velocidad en dirección lateral o longitudinal de más de 8 km/h en 0,15 segundos.
Toda la información almacenada en la caja negra es propiedad del conductor y/o propietario del vehículo. Este dispositivo funciona con un sistema de circuito cerrado y los datos se recopilan de forma anónima para garantizar que no estén sujetos a manipulación si caen en manos equivocadas. No se muestran los últimos cuatro dígitos del número de identificación del vehículo (VIN) ni se graba ningún tipo de información que pueda revelar la identidad del propietario.
Por último, las autoridades pueden acceder a la información contenida en la caja negra del vehículo a través del puerto OBD del vehículo. En caso de haber sido destruido en el accidente, se debe poder acceder a estos datos directamente desde el EDR.