Sustitución de los limpiaparabrisas
Seguramente cambiar las escobillas de los limpiaparabrisas sea lo más sencillo de toda esta lista, junto con el lavado. Ahora bien, su simplicidad no le resta importancia. No hace falta ser un genio para saber que con lluvia o nieve la visibilidad es mucho menor, y detectar que está en mal estado es muy fácil.
Si está seco y agrietado y deja marcas de agua a su paso, está para cambiar. Asegúrate de que compras los correctos y cambia los dos a la vez: consulta el manual de usuario si tienes dudas. Por lo general las escobillas se conectan a través de una pestaña. Levántalas, pliégalas en posición vertical, presiona la pestaña y desliza la escobilla. Inserta la nueva y repite la operación al contrario.