Las subastas de coches, de vez en cuando, ofrecen algún que otro lote que se sale de lo normal. En los últimos meses (incluso años, nos atreveríamos a decir) ésta posiblemente sea la que se lleve la palma: el Archax de Tsubame Industries, básicamente una suerte de Transformer creado para operar en desastres naturales e incluso en el espacio (según la compañía).
Lo cierto es que, aunque puede cambiar entre modo “vehículo” y “robot”, como hacen los personajes de la conocida saga, lo cierto es que el Archax es más un mecha, en tanto en cuanto un piloto se monta en él y opera desde el interior.
Cuenta con piernas, que tienen ruedas en sus extremos, así como con brazos articulados y con manos. La sección central (lo que vendría a ser el pecho) se abre y permite que el piloto se introduzca, para luego controlarlo desde una posición sentada, utilizando pedales y joysticks para moverlo y operar con los brazos.
El puesto de conducción, al estar completamente cerrado, permite ver lo que hay en el exterior con un conjunto de tres pantallas que ofrecen una vista de 180 grados.
Como salta a la vista, es una auténtica mole: mide 4,5 metros de alto y pesa 3,5 toneladas. Como cabría esperar, siendo maquinaria pesada, su velocidad no es uno de sus puntos fuertes. En modo robot solo alcanza 2 km/h, mientras que cuando está en modo vehículo su velocidad punta es de 6 km/h.
El Archax de Tsubame Industries se va a subastar en SBX Cars, la compañía de subastas creada por SuperCar Blondie, algo que tiene sentido ya que ésta ha creado la plataforma enfocada usuarios muy, muy ricos.
No hay estimación de lo que podría llegar a pagarse por él, pero por poner un punto de referencia, su desarrollo y fabricación supuso una inversión de unos 3 millones de dólares. Con esto en mente, la cifra ganadora podría ser superior o, dado lo peculiar del vehículo, que no se muestre mucho interés en él y acabe siendo un fiasco.