A finales de los 80, Honda quiso competir con Ferrari y Porsche, nada menos, haciendo un superdeportivo que se erigiera como en su buque insignia y, de paso, se convirtiera en la imagen de la marca japonesa. Esas locuras que hacían las marcas antes. El Honda NSX llegó con el inicio de la nueva década y fue un éxito total. Pero también hubo una versión muy especial, sin concesiones y enfocada a la pista. Ahora se subasta un rarísimo Honda NSX-R, una unidad de las 483 que se fabricaron.

A diferencia del NSX normal, el NSX-R era una versión más ligera y desprovista de ayudas electrónicas, así como de elementos de insonorización. Nacido en 1992, era unos 120 kg más ligero que la versión convencional, lo que ayudó al motor V6 de 286 CV con sistema VTEC a ofrecer un mejor rendimiento, acelerando de 0 a 100 km/h en 5 segundos. Además, contaba con una suspensión más rígida y nuevos soportes de aluminio que aumentaban la rigidez para ayudar a reducir la tendencia al sobreviraje.

Se subasta este raro Honda NSX-R con una especificación muy exclusiva

Sólo se fabricaron 483 unidades del Honda NSX-R exclusivamente para el mercado japonés. Esta de aquí, ofrecida en RM Sotheby’s, es de 1994. La adquirió Anthony Galliers-Pratt, un banquero que trabajaba en Tokio, habitual en las carreras históricas y los rallyes, quien pagó 11,25 millones de yenes, unos 69.300 euros al cambio, para una especificación final, que incluía la pintura Charlotte Pearl Green (la mayoría estaban terminados en blanco) combinada con un interior de Alcantara negro con costuras decorativas en rojo.

También equipa unas raras y costosas llantas Custom Order Programme Step Three de siete radios en Championship White, mientras que el techo está notablemente pintado en el color de la carrocería en lugar de negro. Asimismo, recibió colectores tubulares Mugen, un diferencial de deslizamiento limitado, una transmisión final alta baja de fábrica, un volante Momo forrado en cuero específico del NSX-R, una palanca de cambios de titanio esculpido, un cuadro de instrumentos de fibra de carbono con agujas amarillas y asientos tipo baquet Recaro de carbono-Kevlar.

Galliers-Pratt regresó al Reino Unido en el verano de 1998 junto con su NSX-R y en 2011 lo vendió al actual propietario. Se entrega con el manual del propietario, un archivo histórico que se remonta a sus inicios en Japón, un gato, un juego de herramientas, un inflador de neumáticos y una rueda de repuesto. La casa de subasta estima un precio entre 275.000 y 345.000 euros.