En el estado actual de la industria de la automoción la mayoría de las marcas ya han comenzado a volcarse en las mecánicas eléctricas o, al menos, en las electrificadas. Sin embargo, eso no implica que todo el mundo vaya a olvidarse de los motores de combustión, y en los grandes grupos es posible incluso una división de tareas al respecto: en el Grupo Volkswagen será Skoda la continuará desarrollando los motores de gasolina EA211.

Se trata de uno de los bloques estrella de la compañía, puesto que esta serie incluye propulsores de tres y cuatro cilindros que se utilizan en más de 50 modelos de las distintas marcas del grupo.

El anuncio llega junto a la demanda de empleo por parte de Skoda de 150 nuevos empleados para incorporarlos al departamento de desarrollo técnico de motores de combustión interna. El objetivo de todo esto es conseguir desarrollar motores pequeños pero potentes que generen unas emisiones contaminantes inferiores.

La familia EA211 es clave dentro del Grupo VAG, puesto que está formada por motores que se comercializan tanto en Europa, donde las nuevas incorporaciones deberán cumplir con la nueva normativa Euro 7, muy restrictiva; como fuera de ella, donde los límites son mucho menos exigentes.

Además, son motores tremendamente versátiles, puesto que además de ser de tres y cuatro cilindros, cubren desplazamientos de 1 a 1,6 litros y pueden combinarse con tecnología de gas (GNC) y electrificada (tanto en sistemas microhíbridos como en híbridos enchufables). En la actualidad cubren un abanico de potencias que va desde los 65 CV hasta los 156 CV.

Skoda ha confirmado que seguirá desarrollando tanto las versiones de aspiración natural como las turboalimentadas, señalando que en ambos casos se reducirá el consumo y también disminuirán las emisiones.