Los nuevos radares Veloláser de la DGT son otro arma más que la dirección General de Tráfico va a usar para combatir a aquellos que se excedan en los límites de velocidad. Portátiles y fáciles de ocultar, los conductores tendrán muy difícil identificarlos para burlarlos: estos son sus secretos, que ha desvelado SocialDrive.

  • No funcionan cuando hay una temperatura superior a 30 grados, por lo que en verano y sobre todo en la zona sur y el levante español tendrá dificultades para operar
  • Funcionan incluso de noche, así que nadie que conduzca entre el atardecer y alba debería pensar que podrá engañarlos
  • De media están 1 hora y 10 minutos en cada posición, lo que hace harto complicado que puedan ser identificados por los conductores y que estos pongan en aviso a otros compartiendo su posición
  • Solo miden la velocidad en el 75% de las ocasiones, es decir, en tres de cada cuatro coches, por lo que hay un ventana más o menos amplia de posibilidades de que, aún cometiendo la infracción de velocidad, no te llegue la multa
  • Tienen un margen de error del 5%, por lo que no habrá que ir “clavados” para que no salten
  • Tienen un precio unitario de 14.338 euros, por lo que el desembolso realizado ha sido enorme ya que hay más de 200 operando actualmente en nuestras carretera