Rowan Atkinson, conocido por interpretar a Mr. Bean, vende su McLaren F1 de 1997. El concesionario encargado de la venta es Taylor & Crawley, un distribuidor de vehículos de alta gama con sede en Londres. El superdeportivo británico lleva el número de chasis 61 de sólo 64 unidades del vehículo estándar fabricadas para calle. En total se fabricaron 106 unidades del F1, a las que hay que sumar los seis LM, tres GT, 28 GTR y cinco prototipos.
El precio por el que el señor Atkinson vende su McLaren F1 es 8 millones de libras. Y no es de extrañar que pida esta desorbitada cifra, suponiendo la cantidad que pagó la aseguradora por reparar el F1 tras sus segundo accidente. El primero aconteció en 2009, al golpear por detrás a un Rover, mientras que el segundo tuvo lugar en agosto de 2011, cuando el actor perdió el control del vehículo y lo destrozó, al igual que su hombro. Las aseguradoras tuvieron que pagar 910.000 libras (1.200.000 euros), para que el McLaren volviera a su estado original.
Fuente e imágenes: Telegraph
Aún si no hubiera pasado por esos accidentes, y por ende, las multimillonarias inversiones, el precio no es de extrañar. Es menester hacer memoria que el costo unitario de los dos ejemplares de la versión que circulan legalmente (el prototipo inicial sigue en Woking) fácilmente rebasa los 20 millones de Dólares estadounidenses (17.8 millones en Euros). Después de todo, es hasta hoy día el coche con motor atmosférico más veloz del planeta.