Pasar por el taller no es plato de buen gusto para nadie, pero es algo inevitable por mucho que cuides tu vehículo. Ahora bien, no todas las averías son igual de graves y hacen que “duela” lo mismo tener que ir a arreglar tu automóvil. Estas son las 5 reparaciones de coche más habituales en los talleres:
Sustitución del kit de embrague
Es el motivo de paso por taller más habitual. El embrague es clave ya que funciona como conexión entre el motor y la caja de cambios, pero con el paso del tiempo y su uso, va desgastándose, llegando a patinar y a que no se transmita bien la potencia. Pistas de que llega el momento de cambiarlo son que el coche se revolucione al cambiar de marcha o que se note una pérdida de fuerza. La reparación del kit de embrague cuesta entre los 480 y 950 euros.
Cambiar el kit de distribución
Aunque se hable más de la correa de distribución, ésta no trabaja sola y se sirve de otros elementos (poleas, tensores, bombas de agua…) para operar. Cuando uno de estos componentes se daña, suele afectar a los demás, así que es habitual tener que cambiar el kit de distribución completo, algo que supone un desembolso de entre 580 y 850 euros.
Cambiar volante de motor
Es una rueda muy pesada colocada en el extremo del cigüeñal más cercano a la caja de cambios y que se encarga de acumular inercia para regularizar el movimiento del motor. El volante de motor puede dañarse si se hace patinar el embrague de manera innecesaria, en cuyo caso genera ruidos molestos al ralentí y al apagar el motor. Su precio ronda los 800 euros.
Cambiar pastillas de freno
Se trata de un elemento que experimenta desgaste a diario y mantenerlas en buen estado es importante ya que ayudan a frenar el coche de manera adecuada. No es de extrañar que esté entre las 5 reparaciones de coche más habituales en los talleres, pero por suerte el reemplazo de las pastillas de freno es una operación bastante asequible, de entre 80 y 160 euros.
Cambiar la correa de distribución
Encargada de sincronizar el funcionamiento del motor, si la correa de distribución llega a romperse el coche quedará inservible. Es por eso que conviene prestar atención y seguir las recomendaciones de los fabricantes, que recomiendan su sustitución cada 5 años o al recorrer entre 80.000 y 120.000 kilómetros. El coste de cambiarla de manera preventiva es de 380 euros, cantidad que puede parecer elevada, pero que es una pequeña parte de los entre 1.500 y 4.000 euros que habrá que desembolsar si se rompe, puesto que al hacerlo afectará a otros elementos. De hecho, en el peor de los casos el coche puede acabar completamente irreparable.