Para muchos, nada hay más romántico y bonito que un descapotable clásico. Sin embargo, estos coches solían adolecer de un problema de rigidez que, además, era bastante habitual en los Porsche 911 clásicos. Para solucionarlo, Singer ha recurrido a Red Bull para mejorar la rigidez de los nuevos Classic Turbo Targa y Cabriolet.

El programa Classic Turbo de Singer toma como base el Porsche 964. Pero añadir un rendimiento serio a un coche con más de 30 años genera problema de rigidez estructural, especialmente en los Cabriolet y Targa que salieron de la fábrica sin un techo fijo. Aquí es donde entra Red Bull Advanced Technologies, el brazo de ingeniería de alto rendimiento de Red Bull Technology Group.

Singer recurre a Red Bull para mejorar la rigidez de los nuevos Classic Turbo Targa y Cabriolet

Singer le pidió cómo hacer que los 964 descapotables fueran tan rígidos como los coupés, respetando la estructura original y manteniendo el peso bajo control. Red Bull comenzó escaneando y modelando digitalmente el chasis original 964. Mediante software, ha calculado la rigidez torsional de las distintas variantes del coche (con y sin techo).

Una vez que los ingenieros conocieron los puntos débiles, diseñaron 13 piezas de refuerzo de fibra de carbono para fortalecer esas áreas. Estas piezas se unen al monocasco de acero original durante el proceso de restauración de Singer. El resultado es un aumento del 175% en la rigidez torsional, según afirma Singer.

¿Y cuánto cuesta? Sumando el coche original, las horas de trabajo y toda la tecnología de Red Bull, la factura supera el millón de dólares. El director técnico de Red Bull, Rob Gray, ha comentado que están "acostumbrados a luchar contra el peso y el cronómetro. Aplicar esa sabiduría a un icono como el 911 ha sido un reto fantástico".