Los coches diésel están muy cerca de extinguirse. Tan solo quedan unos pocos años en el mercado para su completa desaparición debido a la legislación por contaminación. Sin embargo, un diésel de hoy en día contamina muy, muy poco. Pero más allá de eso, queremos que sepas que no están muertos, y por eso te damos varias buenas razones para comprar un coche diésel en la actualidad.

Kilometraje anual

No existen un número de kilómetros predeterminados acerca de cuándo interesa comprar un coche diésel. Sin embargo, el hecho de superar la barrera anual de los 20.000 ya comienza a darnos pistas de que este es el tipo de motor que debemos elegir para nuestro nuevo vehículo. El (todavía) precio del combustible y la optimización del gasto del mismo nos avalan.

Etiquetas

La clasificación de etiquetas de la DGT también comienza a ser un buen argumento de ventas en este sentido. Una de las razones para comprar un diésel con más peso es que los más modernos ya tienen etiqueta C... si van solo con un motor de combustión. Pero es que también los hay híbridos y microhíbridos con la etiqueta ECO, y hay hasta algún híbrido enchufable con etiqueta 0.

Coches grandes

A no ser que su utilización vaya a ser mayoritariamente por ciudad, un coche grande, como podría ser una berlina sedán o un SUV de tamaño compacto para arriba, compensa comprarlo con un motor diésel. Se trata de vehículos que pesan bastante y con la misma potencia, un propulsor de gasolina puede consumir, entre un 15% y un 30% más, en base a la experiencia que nos dan nuestras pruebas.

Segunda mano

Si vives en una ciudad pequeña o mediana, o en un pueblo, probablemente las restricciones por contaminación todavía no hayan llegado a tu población. Y, en muchos lugares, tardarán en llegar. Por eso tienes la oportunidad de aprovechar los buenos precios que hay en el mercado de ocasión: usuarios que necesitan quitárselos de encima por vivir en lugares como Madrid o Barcelona, y que les obligan a 'tirar' los precios.

Autonomía

Una de las grandes razones para comprar un diésel es su autonomía, justo el gran problema de los eléctricos. Nos hemos encontrado con berlinas diésel cuya autonomía superaba, y de manera muy holgada en algunos casos, los 1.000 km de autonomía. Poder recorrer esa cifra sin tener que parar a repostar es un punto muy a favor para muchos conductores.

Agrado de conducción

Sí, es verdad que un coche diésel no es tan refinado como uno de gasolina. Sin embargo, a lo largo de los últimos años han mejorado no solo en reducción de la contaminación, sino también en agrado de conducción. Las mecánicas de este tipo vibran, pero están muy bien aisladas, por lo que esas vibraciones son testimoniales en el habitáculo, especialmente en modelos premium.

Empuje

La última de las razones para comprar un diésel que te vamos a dar en esta lista es el buen empuje que tienen. Los motores diésel obtienen valores mucho más altos que los de gasolina en cuanto a par motor máximo, por lo que con cifras de potencia no demasiado elevadas ya cuentan con un reprís suficiente para afrontar cualquier situación que ocurra en la carretera.