El 23 de mayo de 1992 es una fecha que ningún italiano olvida. Ese día, la Cosa Nostra, la mafia siciliana, perpetró uno de los peores atentados de la historia del país, cuando hizo explotar 500 kg de trinitrotolueno justo cuando pasaba el juez Giovanni Falcone con su mujer, Francesca Morvillo, por la A29 de Palermo, cerca de Capaci. El vehículo saltó por los aires y sus ocupantes fallecieron, incluido el juez que había decidido combatir contra la mafia. El coche de Falcone era un Fiat Croma blanco.

Tras el atentado, el Fiat se convirtió en uno de los símbolos más poderosos de la memoria antimafia. Desde 2012 está custodiado en una vitrina en la Plaza de Armas de la Escuela de Formación de la Policía Penitenciaria de Roma, dedicada precisamente al juez. Ahora esa urna podría trasladarse. Una decisión que ha inevitablemente desatado polémicas.

El ministro de Justicia italiano quiere trasladar el Fiat Croma de Falcone a un museo privado

Con motivo del 34º aniversario de la tragedia, el ministro de Justicia italiano, Carlo Nordio, ha anunciado que trasladará el Fiat Croma al Museo del Presente de Palermo, lo cual ha desencadenado inmediatamente la reacción del Sindicato Autónomo de la Policía Penitenciaria (SAPPE) que, en una carta formal dirigida al mismo Nordio, ha solicitado la suspensión inmediata de la decisión.

El sindicato no cuestiona el valor simbólico de Palermo ni la importancia de la memoria, pero contesta el método y el mérito. El secretario general, Donato Capece, recuerda que fue precisamente el Departamento de la Administración Penitenciaria (gracias al compromiso personal del General Enrico Ragosa) quien recuperó y valoró el coche que corría el riesgo de ser abandonado, diseñó la vitrina y la llevó al primer Salón de la Justicia de Rímini en 2009. "La Policía Penitenciaria no se limitó a custodiar un objeto.  Ha salvado una reliquia civil del riesgo del olvido”, expresa en la carta.

Aparte del traslado en sí, hay otro problema y es que se trata de llevar el vehículo de una institución estatal a una fundación privada: "¿Qué interés público superior justifica el paso de un bien de un valor simbólico muy fuerte desde una estructura estatal a una realidad privada?" pregunta el SAPPE, solicitando también la publicación de los actos, las motivaciones y los costos de la operación.

Asimismo, el sindicato sostiene que la presencia del Fiat Croma de Falcone en la vitrina de la Plaza de Armas ha contribuido de manera determinante a la decisión de nombrar la Escuela en honor al Juez Falcone. Quitarla, escribe Capece, "significa vaciar al menos en parte el sentido mismo de esa dedicación”.

Imagen destacada: Polizia Penitenziaria.