Aunque en las gasolineras el precio de gasolina y diésel siga por las nubes, no sucede lo mismo con el precio del barril del petróleo: el de Brent, referencia en Europa, se encuentra por debajo de los 80 dólares y las medidas de restricción adoptadas por los principales productores no consiguen que remonte, así que podrían apuntar en la dirección opuesta.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), junto a Rusia (OPEP+) había acordado recortar la producción de crudo para reducir su oferta y que éste se revalorizara, pero el movimiento no ha surgido el efecto deseado.

En parte, está sucediendo así porque varios de los integrantes no están cumpliendo con los recortes prometidos, lo que está haciendo a su vez que el inventario se esté reponiendo y que durante los primeros meses de 2024 caiga todavía más su valor.

Arabia Saudí es uno de los productores que están cumpliendo su promesa, pero, viendo que no está teniendo resultado por la falta de compromiso del resto, que está aprovechando la situación, podría llevar a cabo un giro de 180 grados y empezar a aumentar su producción, lo que haría que los precios se desplomasen.

Craig Erlam, analista senior de Oanda, según recoge El Economista, ha declarado: “Arabia Saudí tendrá la esperanza de que otros cumplan, en general, después de que se comprometió a extender su recorte de un millón de barriles hasta finales de marzo, mientras que Rusia aumentó su reducción de exportaciones de 300.000 a 500.000”.

“Pero parece que los traders ya no creen que los miembros cumplan o no lo consideran suficiente. O, por supuesto, que la falta de compromiso formal insinúa fracturas dentro de la alianza que podrían afectar su capacidad para alcanzar sus objetivos, y mucho menos recortar más si es necesario. Si el Brent cae por debajo de sus mínimos de noviembre, quedará perfectamente claro qué piensan los mercados del acuerdo”, ha concluido.