Para Opel, la seguridad siempre ha formado parte de su ADN. Sirva como ejemplo que la marca alemana incluyó en todos sus modelos los cinturones de seguridad de serie desde 1973, tres años antes de que fueran obligatorios. En 1974, Opel también fue visionaria en la tecnología de seguridad del futuro.
El Vehículo de Seguridad Opel, un estudio de ingeniería casi de producción basado en el Kadett C, sobrevivió a un impacto frontal a 40 mph (casi 65 km/h) y marcó un importante rumbo para el futuro desarrollo de los elementos de seguridad. Ahí nació el Opel Kadett OSV, el vehículo de pruebas Opel que estableció nuevos estándares de seguridad.
Hace 50 años, la marca de Rüsselsheim presentó su idea de un coche compacto seguro en la Conferencia Técnica Internacional sobre el Aumento de la Seguridad de los Vehículos, celebrada en Londres. Basándose en el Kadett C presentado el año anterior, los ingenieros desarrollaron aún más sus visiones sobre el tema de la seguridad.
Opel Kadett OSV, el vehículo experimental destinado a la seguridad
El nombre OSV significa Opel Safety Vehicle (Vehículo de Seguridad Opel) y el número 40 por la velocidad de impacto frontal en millas por hora (unos 65 km/h) para la que se diseñó el OSV 40. A pesar del equipamiento de seguridad adicional, el peso del vehículo debía mantenerse por debajo de los 1.000 kg. Con el vehículo experimental, que finalmente pesó 960 kg, los ingenieros de Opel demostraron que, incluso entonces, se podía conseguir una seguridad pasiva óptima no sólo con vehículos grandes y pesados, sino también con coches compactos.
El OSV 40 cumplió todos los objetivos durante las pruebas de choque posteriores: las cuatro puertas pudieron abrirse sin ayuda de herramientas tras un impacto frontal con un obstáculo sólido a 65 km/h. La sección delantera del coche absorbió tan bien la energía que se comprimió 50 centímetros. Igual de impresionante se comportó durante una colisión frontal con un pilón a 50 km/h, un impacto trasero, un impacto lateral con un poste y durante la prueba de vuelco a 48 km/h.
Para lograr estos resultados, los ingenieros propusieron varias ideas en el Opel Kadett OSV, como unos voluminosos parachoques rellenos de espuma de poliuretano que les confería su capacidad de absorción. En la parte delantera se utilizaron largueros rellenos de espuma que se rompen de forma controlada a velocidades de impacto superiores a ocho kilómetros por hora. La estructura de espuma absorbía suficiente energía como para que los impactos frontales por debajo de esa velocidad sólo provocaran una pequeña deformación, con lo que se creó el predecesor del parachoques ‘autorreparable’.
Los ingenieros también rellenaron las cavidades de los umbrales y las puertas con espuma de poliuretano para crear mayores reservas de seguridad en caso de impacto lateral. Las vigas reforzadas del techo y los respaldos de los asientos delanteros montados en el techo aumentaron la estabilidad del habitáculo (los asientos podían seguir ajustándose). Además, el parabrisas de vidrio laminado se pegó directamente a la carrocería, también con el objetivo de aumentar la rigidez de la carrocería.
En el interior, todas las superficies con las que los pasajeros podrían entrar en contacto en caso de accidente estaban acolchadas con una capa de 2 centímetros de espuma de poliuretano. La dirección estaba equipada con un elemento plegable adicional en el sector inferior de la columna de dirección. A esto se añadía un sistema de advertencia central de Hella que controlaba 11 funciones e indicaba posibles errores mediante el encendido de las luces de advertencia correspondientes.