El Dodge Charger Daytona es el chico de moda: se ha convertido en el primer muscle car eléctrico de la historia, pero, para los más puristas, también ha anunciado que en 2025 llegarán sendas versiones equipadas con motor de combustión. Es una buena noticia, pero acompañada de una mala: no estará disponible con caja de cambios manual.
Dodge, consciente de que el salto a los modelos eléctricos todavía queda muy lejos para la mayoría de los conductores (especialmente en Estados Unidos), ha querido mantener las versiones térmicas como un paso intermedio.
Esto ha contentado a sus seguidores, pero, aunque la sensación de victoria por conservarlas está ahí, el peaje a pagar en la nueva generación ha sido que desaparezca la transmisión manual.
Las dos variantes de combustión previstas por la marca anunciaron que utilizarían una caja de cambios automática de ocho velocidades, pero en la nota de prensa no se hacía mención alguna a una posible opción manual. Es por eso que los compañeros de TheDrive contactaron directamente con Dodge, que respondió de manera clara y desesperanzadora: “No hay planes para una transmisión manual”.
Se trata de un varapalo, pero que tampoco debe coger muy desprevenidos a los aficionados y es que desde hace años el Charger se ofrece exclusivamente como automático, siendo solo el Challenger Hellcat el que recuperó el cambio manual en 2023. Eliminado éste (aunque su espíritu siga vivo en una de las carrocerías del Charger Daytona), parecía poco probable que la caja llegara a su sucesor.
Y no es el único sacrificio que ha habido que hacer para mantener versiones de combustión del muscle car: la nueva entrega también ha dicho adiós a su característico motor V8, pasando a montar el motor Hurricane de la compañía, un bloque 3.0 de seis cilindros en línea que desarrolla 426 CV en la variante Sixpack S.O. y sube hasta los 558 CV en la Sixpack H.O. Además, en ambos casos la configuración se completa con un sistema de tracción integral a las cuatro ruedas.