Ser piloto de una determinada escudería siempre da acceso a tener o, al menos, a probar, los coches de calle de la marca correspondiente. Oliver Solberg es piloto de Skoda y compite con el Skoda Fabia RS Rally2, pero por un día se ha puesto el traje de civil y ha conducido el Skoda Octavia RS.
Aunque parezca que son dos modelos muy distintos, en realidad tienen algunos aspectos en común. El principal es que los motores que emplean pertenecen a la misma familia, la EA 888.
En el Octavia RS desarrolla 260 CV, lo que supone un aumento de 20 CV respecto a la generación previa, lo que le permite tener unas prestaciones todavía mayores. “La potencia inmediatamente disponible es genial. No tienes que pensar en la marcha; todo lo que tienes que hacer es pisar el acelerador a cualquier velocidad y el Octavia saldrá disparado hacia delante. El motor del Skoda Octavia RS tiene una respuesta rápida y reacciona inmediatamente a las órdenes del acelerador”, señala Solberg.
También tiene palabras para otra de las novedades de esta entrega, el diferencial controlado electrónicamente que distribuye el par entre las ruedas delanteras: “Este diferencial ayuda mucho a transferir la potencia a las ruedas. Incluso al salir de curvas cerradas con marchas cortas, la rueda interior no patina y no se pierde tracción Además, el tren delantero entra en la curva de forma muy natural al acelerar. El coche es estable y fácilmente predecible”.
Siguiendo con las mejoras respecto a su predecesor, el chasis está 15 milímetros más bajo, lo que le pega al asfalto y reduce el centro de gravedad.
“Esto es crucial para ofrecer una mejor maniobrabilidad y capacidad de respuesta a la dirección, porque cuando se conduce de forma más dinámica, se necesita un coche que vaya exactamente donde uno quiere sin balanceos innecesarios. El nuevo Škoda Octavia RS está un poco más aderezado con el ADN del motorsport”, explica el piloto.
Eso sí, no es un coche de rallyes, si no que está pensado para combinar prestaciones y comodidad, algo que resalta Solberg: “El principal punto fuerte del Octavia RS es la combinación de una velocidad destacable y el confort en carretera. El coche es firme y preciso, pero los reglajes de los amortiguadores no son demasiado duros”.