Nissan ha aprovechado la temporada estival y sus altas temperaturas para presentar su última invención: una pintura para la carrocería del coche que consigue rebajar los grados que hay en el interior del habitáculo.

La marca japonesa la ha desarrollado de manera conjunta con Radi-Cool, una compañía especializada en productos refrigerantes radiantes. A grandes rasgos, la pintura en cuestión incorpora una serie de materiales sintéticos con propiedades que no se encuentran en la naturaleza y tiene una estructura que le permite reflejar la luz solar.

A efectos prácticos, dejando aparcados dos vehículos idénticos en una zona en la que incida el sol de manera directa, el que está pintado con esta pintura presenta una temperatura media interior hasta 12 grados centígrados más baja.

Es una diferencia notable y que es especialmente interesante en verano, donde las temperaturas que se pueden alcanzar en el interior de un coche que está al sol pueden superar los 40 grados sin mucha dificultad.

El objetivo del proyecto es conseguir habitáculos más frescos de una manera orgánica, es decir, sin tener que recurrir a sistemas como el aire acondicionado o la climatización, puesto que ambos consumen energía.

Esto es algo que ya se valoraba antiguamente, puesto que circular con ellos activados aumenta el consumo de combustible, pero que adquiere todavía más relevancia en los coches eléctricos, puesto que su uso implica una merma sensible de la autonomía del vehículo.

El Dr. Susumu Miura, gerente senior y experto del Laboratorio de Procesamiento y Materiales Avanzados del Centro de Investigación Nissan, explica: “Mi sueño es crear coches más frescos sin consumir energía. Esto es especialmente importante en la era de los vehículos eléctricos, donde la carga generada por el funcionamiento del aire acondicionado en verano puede tener un impacto considerable en el estado de carga”.

El uso de este tipo de pinturas no es algo nuevo, y es que ya emplea desde hace mucho, por ejemplo, en edificios. Sin embargo, para aplicarse a los coches tiene que cumplir ciertos requisitos, siendo uno de los principales la necesidad de ser muy ligera.

El equipo de Nissan lleva desarrollándola desde 2021 y en este tiempo han probado más de 100 ejemplos distintos, habiendo logrado en última instancia una que tiene un grosor de solo 120 micrones.