¿Cuáles son los motores Renault más fiables? Hemos hecho una selección con los propulsores y los modelos que mejor fama tienen en la firma francesa a lo largo de los últimos tiempos. De esta manera, si estás interesado en uno de los vehículos que se comercializan o se han comercializado recientemente, esta lista te interesa para saber por cuáles deberías decantarte.

1.9 dCi

El motor diésel de denominación dCi del Renault Mégane de segunda generación es uno de los que más satisfacciones dan a sus propietarios. Entregaba unos respetables 120 CV de potencia, y a día de hoy puedes encontrarlo en unidades de segunda mano a la venta por menos incluso de 3.000 euros. Están hechos para durar.

1.5 dCi

De menor cilindrada que el anterior, el 1.5 dCi, también turbodiésel, dispone igualmente de una robustez impropia de su segmento de precios. Disponible hasta 110 CV de potencia, la versión más satisfactoria que ha puesto a la venta Renault ha sido esta última, sobre todo por respuesta y agilidad.

1.33 TCe

La compañía gala se asoció con Mercedes, marca conocida entre otras cosas por la buena construcción de sus mecánicas, para desarrollar un motor de gasolina de 1,33 litros de cilindrada a finales del 2017. En el Clase A entrega hasta 163 CV de potencia y destaca también por su empuje, por su refinamiento y por su eficiencia, ya que consume muy poco combustible.

2.0 dCi

El motor que montaron las últimas unidades que se vendieron del Renault Laguna, el 2.0 dCi, resultó muy satisfactorio tanto por no tener demasiados problemas conocidos como por ofrecer unas prestaciones realmente buenas. La versión con 130 CV de potencia es la que más nos convence por su equilibrio general.

1.6 dCi

Fue el sustituto del anterior por concepción y también por potencia. Un bloque mejorado sobre todo por tener un consumo medio de combustible más contenido. Nissan llegó a montarlo en el Qashqai, uno de los modelos más populares y vendidos de los últimos años, y la simbiosis funcionaba a la perfección.

1.8 TCe

Cuando la compañía francesa se la juega para hacer resurgir a la marca Alpine como una entidad propia y no como una versión deportiva, el sistema de propulsión es uno de los aspectos más importantes. Así, el 1.8 TCe es realmente bueno tanto por prestaciones como, por ahora, por fiabilidad, si bien es cierto que no tiene demasiada edad todavía.

2.0 Turbo

De nuevo entra en esta lista otro motor con aspiraciones deportivas, como es el 2.0 Turbo que llevaba el Mégane R.S. Disponía de 250 CV de potencia y era muy rabioso en marcha. De hecho, marcaba mucho el carácter de este hot-hatch, que acabó siendo uno de los más radicales de su generación.