Al terminar el año es frecuente encontrarnos diversas listas relacionadas con el sector de la automoción. Los vehículos más bonitos, los más feos, los mejores, los peores, los más fiables, los menos, los más baratos, los más caros... Y hoy te traemos los mejores y peores coches de 2019. En general. Esta lista ha sido elaborada, no obstante, por el conocido periodista Jeremy Clarkson, por lo que quizá no estés del todo de acuerdo con su opinión. En cualquier caso, ahí van los modelos.

Audi R8 V10 Performance

Después de dos meses conduciendo únicamente una bicicleta en Vietnam, durante el primer y el segundo día pensó que este tipo de coches eran estúpidos e innecesarios. Y más cuando tienes a ecologistas día sí día también con publicidad en contra de los motores de combustión interna, entre otros.

Tras unos días conduciendo, se dio cuenta de que un propulsor V10 es mejor que una bicicleta, y que divertirse a unos 300 km/h es más importante que estar angustiado por el plancton. En conclusión, según pasaban los días, Clarkson pensó que es así como deberían ser cualquier superdeportivo.

Toyota GR Supra

Según Clarkson, el hecho de que el nuevo Toyota Supra use un motor BMW de seis cilindros en línea y muchos de los elementos del Z4 no es importante. Lo que sí importa es que aunque no sea decepcionante, tampoco se pueda catalogar de abrumador. Se esperaba un poco más de picante en su comportamiento.

Algo que le gustó fue la velocidad a la que se puede rodar con él de manera segura. Sin embargo, piensa que un Toyota GT86 hace más o menos lo mismo, pero por una cantidad de dinero muy inferior. Y si no, siempre te puedes comprar un BMW Z4 genuino que, en su opinión, es más bonito que este nuevo Supra.

Suzuki Jimny

Este es un coche nada cómodo, y eso que a velocidades lentas es mucho mejor que el anterior Jimny. Pero todavía se siente como un coche bastante loco. Balancea con el viento lateral y los frenos podrían estar mejor. Pero comienza a nevar y ahí es cuando te das cuenta lo brillante que es este coche. Podría derrotar incluso a un Land Rover en algunas situaciones.

Y también es divertido de conducir: es capaz de sacarte una sonrisa al volante en las situaciones más inverosímiles. Lo mismo te pasará con otros usuarios de la carretera. Así que, entre los mejores y peores coches de 2019, para Clarkson este es de los primeros. Quítale el control de tracción y ponlo en propulsión trasera, y disfruta.

Ferrari 488 Pista

El Ferrari 488 Pista es, de lejos, un coche muy caro, mal equipado de serie y con unos cinturones de seguridad que hacen que tengas que rezar el rosario en cada curva, según Clarkson. Sin embargo, a pesar de lo anterior es uno de los coches más emocionantes y excitantes jamás construidos.

Hace que parezca que los demás estén fabricados con musgo y corteza de un árbol. Tanto es así que le ha hecho volver a plantearse comprar un vehículo con motor central cuando juró que no lo haría nunca más. Además, dice que ha dejado sin valor alguno al 458 Speciale, su predecesor.

Land Rover Range Rover Velar

Jeremy defiende que hay algo en el Range Rover Velar que convierte en inservible la parte racional de tu cerebro. En primer lugar por su diseño, que es de alguna manera hipnotizante. Dice que no necesita un Velar, pero que quiere uno. Y ya te puedes imaginar cuál: el que tiene el propulsor más grande y potente.

Hablamos de la versión V8 Supercharged de 5,0 litros que desarrolla unos 550 CV de potencia. Es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 4,5 segundos, y después de una gran tormenta que sale en forma de sonido a través de su escape se planta casi en los 300 km/h. Además, también comenta que es divertido al volante, y que sus frenos son muy potentes.

Alfa Romeo Stelvio QV

Si alguien puede hacer que un SUV sea interesante, esa es Alfa Romeo. El Stelvio lleva el nombre de una de las mejores carreteras del mundo, y con la variante Quadrifoglio de más de 500 CV hace honor a ese nombre. A Clarkson le encanta este motor, un V6 biturbo de origen Ferrari. Una obra maestra que, si fuera música, sería la quinta sinfonía de Beethoven.

Acelera como un demonio y el ruido que emana de su propulsor es capaz de hacer hervir la sangre de todo aquel que esté dentro de un radio de 500 m. Puedes utilizarlo para jugar, a pesar de estar en un coche con formato todoterreno. De hecho, no podrás parar de pisar el acelerador.

Audi TT S Roadster

Para Jeremy, el Audi TT S Roadster es "como esas rubias presentadoras de televisión". Todas son muy amables y buenas en sus trabajos. Pero nunca dicen nada que merezca la pena. Como este Audi TT S Roadster, que no deja de ser un Audi TT descapotable más, pero con un poco más de potencia.

Entonces, su decisión sobre si comprar uno o no tiende claramente hacia el no. Su ruido a velocidades de autopista es demasiado y no te invita a desear conducirlo. Tiene muchos CV, sí, y también un sistema de tracción a las cuatro ruedas. Pero Clarkson dice que prefiere caminar, y que necesita ejercicio.

Ford Mustang V8 Convertible

Clarkson cree que los demás tenemos la impresión de que él le perdonaría cualquier cosa a un Mustang, y en cierto modo es así. Es un coche al que puede ofrecerte diversión a cielo abierto combinado con un sonido embriagador, pero con el que puedes conducir también desde Francia a Londres y salir sin ningún dolor de espalda.

Además, gasta mucho menos de lo que te podrías esperar. Jeremy dice que no quiere un muscle car de EEUU, que se sentiría como un traidor a la causa de la buena ingeniería. Y también comenta que no necesita un Mustang. Sin embargo, no le importaría tener uno, y echa de menos ir con él desde Francia hasta Reino Unido.

Mercedes-AMG A35

Este compacto tiene una potencia bestial, de más de 300 CV. Quizá es por eso que Mercedes haya decidido instalarle un sistema de tracción total. Porque lo necesita; vuela. Bajas el pie y es como si te metieses en un túnel. Un viaje loco lleno de sacudidas y estrellas volando a una velocidad vertiginosa. Es emocionante.

Asimismo, por dentro también llama la atención por todas sus pantallas, y cuenta con entradas de aire que parecen sacadas de una nave espacial. Y si quieres decirle algo, puedes hacerlo diciéndole tan solo "Hey, Mercedes". Podría compararse con las ofertas de Hyundai y Renault, pero se nota que es alemán. Y eso es bueno.

Renault Mégane R.S. Trophy

Este también está entre los mejores y peores coches de 2019 para Clarkson, y es de los mejores. Según el británico, "nunca tomé LSD en la montaña rusa más rápida del mundo, salvo ahora". Tiene dirección a las cuatro ruedas y eso hace que salga lanzado en las curvas. Además, es rígido, tanto de suspensión como de chasis, y eso le hace muy ágil.

Los hot-hatches del pasado de Renault han sido decepcionantes, y tenía la sensación de que habían sido improvisados. Y luego equipados con todo el material electrónico rechazado por Casio. Pero este es diferente, y los materiales se sienten como si tuvieran más de una milésima de milímetro de espesor. Si me tapasen los ojos, juraría que estaba en un Golf.

Peugeot Rifter

Clarkson piensa que es posible que hayas oído desde tu casa las risas desde la oficina cuando llegó el Rifter a la redacción. "Tienes que pasar toda la semana en eso", le dijeron. Sin embargo, cuando estaba aparcando notó que el giro era extremadamente amplio, y que la dirección era muy ligera y fácil de manejar.

El Rifter está dirigido a personas que no tienen como objetivo establecer un nuevo récord de vuelta en Nürburgring. Gente a la que le encanta un paseo agradable por la ciudad. Y también les gustará mucho su espacio. Según Jeremy, en el maletero caben tres San Bernardo. Y en el habitáculo hay igualmente muchísima amplitud. En resumen, le encantó.

BMW X5

A Jeremy Clarkson le pareció que la centralita electrónica del BMW X5 tenía que reiniciarse cada pocos minutos. Es un coche que te maneja el volante si cree que lo estás haciendo mal. Y encontrar el menú que desactiva esa función es realmente complicado. Luego está la llave, que permite saber cuánto combustible queda en el tanque.

Sin embargo, esto significa que debes llevar un bulto bastante grande en el bolsillo. Defiende que hace mucho tiempo que no conducía un coche con tantos defectos de diseño, pero eso ya es más una cuestión de gusto personal que de algo objetivo.