En estos momentos es posible que Citroën esté considerada como una marca generalista. Bastante original en sus diseños y el planteamiento de sus modelos, pero generalista al fin y al cabo. Sin embargo, hubo otra época en la que Citroën fue un fabricante innovador, con coches tremendamente atractivos y con un nivel de tecnología superior al del resto de marcas. O al menos a la mayoría. Es por eso que consideramos necesario hacer un repaso a sus modelos más destacados a lo largo de toda su vida: estos son los mejores Citroën de la Historia:

Citroën DS

Es, casi con toda probabilidad, no solo uno de los mejores Citroën de la Historia, sino uno de los mejores coches de siempre. Cuando fue presentado en 1955 lo hizo como un adelantado a su tiempo. Una obra de arte sobre ruedas. El diseño exterior, similar al de un platillo volante, concordaba con el aspecto futurista del habitáculo. Además, llegó con un sinfín de elementos tecnológicos revolucionarios para la época, como suspensión con altura variable, unos frenos muy potentes o un sistema de dirección asistida.

Citroën 2CV

El Citroën 2CV siempre fue, ha sido y es un coche icónico y reconocible tan solo por su silueta. Cuenta con multitud de soluciones de ingeniería que aún se utilizan a día de hoy y, además, es un buen todoterreno gracias a un sistema de amortiguación blando y una altura libre al suelo bastante elevada. Mientras que las primeras unidades entregaban 9 CV, las últimas, con un propulsor que integraba refrigeración por aire, subían hasta los 29 CV. Se fabricó entre los años 1948 y 1990.

Citroën SM

Tras formalizar la compra de Maserati, Citroën se presentó en el Salón de Ginebra del año 1970 con el Citroën SM. Un coche que bien podría ser un prototipo, pero que sin embargo se convirtió en un vehículo de producción en masa. Con un propulsor de entre 170 y 180 CV, se convirtió en el tracción delantera más rápido del mundo, pudiendo alcanzar los 230 km/h. Asimismo, era un prodigio de la tecnología, integrando sistemas como dirección asistida variable, suspensión hidroneumática, faros direccionales, etc.

Citroën Traction Avant

El Citroën Traction Avant 'nació' en el año 1934 con innovaciones propias de la firma de los dos chevrones. Aspectos que no incluía prácticamente ningún otro automóvil en el mundo. Por ejemplo, un sistema de tracción delantera, un subchasis delantero para evitar que las vibraciones del motor llegasen al habitáculo o un equipo de frenos hidráulico. Las primeras unidades pecaron de poco fiable, pero los problemas se subsanaron y logró aguantar a la venta hasta 23 años, todo un hito.

Citroën GS

El Citroën GS fue presentado, junto al SM, en la edición del año 1970 del Salón de Ginebra. Su éxito llegó muy pronto, ya que en 1971 fue nombrado coche del año. Su filosofía era la de ser una berlina compacta que pusiera toda la tecnología y los adelantos de DS a precios que se pudiera permitir la mayoría de la gente. Fue uno de los coches más seguros de su tiempo y a finales de la década de los '70 apareció en escena una evolución del modelo denominada GSA.

Citroën CX

El Citroën CX fue una berlina premium presentada a mediados de la década de los '70 que se convirtió en el último modelo lanzado por Citroën como marca independiente. Destaca por un diseño tremendamente original y fue galardonado en 1975 como coche del año. Llamaba la atención por su espacio interior, algo que lograba gracias a la posición de su motor, que era transversal en vez de longitudinal. Además, se convirtió en el primer Citroën en incorporar un motor diésel... y en el coche diésel más rápido del mundo, llegando a rozar los 200 km/h.

Citroën AX

El Citroën AX no suele entrar en las quinielas a la hora de elegir los mejores Citroën de la Historia. No obstante, su lanzamiento supuso una revolución al ofrecerse a un precio más que competitivo e incorporar soluciones muy inteligentes. Por ejemplo, pesaba poquísimo, rondando los 600 kg. Algo que beneficiaba su facilidad de conducción y un consumo de combustible muy bajo. Además, existieron versiones deportivas, como el GTI, que destacaban muchísimo por las sensaciones que ofrecían.

Citroën C6

El Citroën C6 ha sido una de las pocas berlinas de representación modernas que han tenido el valor de plantarle cara a las marcas premium alemanas. Como todo Citroën que se precie, destacaba por una comodidad a bordo difícilmente igualable incluso por coches mucho más caros. De igual manera, el diseño era otro de sus pilares, con detalles como una luneta trasera invertida. Lamentablemente, sufrió algunos problemas de fiabilidad... y supuso el fin de la suspensión hidroneumática.