Un capó, a priori, no es el elemento más destacado de un coche, pero la verdad es que, con añadidos tales como cúpulas, entradas de aire y salidas, puede aportar mucho carácter a un vehículo e incluso convertirse en el rasgo distintivo del mismo. Estos son los mejores capós de la Historia:
Ferrari F40
El Ferrari F40 cuenta con dos conductos NACA en el capó, un sistema que permite el flujo del aire ya sea con fines de refrigeración o aerodinámicos. En el mítico deportivo había 10 en total.
Alfa Romeo Montreal
No es necesario que sean grandes o embrutecidas, una toma de aire también puede ser discreta y dar un toque de distinción… aunque en este caso no es funcional.
Toyota Tundra TRD Pro
Porque una toma de aire tan ancha como el capó no era suficiente, ahora tiene otra extra situada encima de la primera.
McLaren P1
El McLaren emplea una toma de aire en la parte inferior del paragolpes que lo conduce hacia arriba por las salidas del capó, ayudando a generar carga aerodinámica para mantenerlo pegado al suelo.
Pontiac Firebird
De lo más llamativos de la lista, seguramente cuenta tanto con detractores como defensores, la doble entrada da paso a dos enormes cúpulas que ocupan todo el largo del capó.
Shelby GT500 Super Snake
Si el tamaño importa, el Mustang Super Snake se lleva la palma ya que ocupa más de tres cuartos del ancho del capó y se extiende del frontal hasta el parabrisas.
Chevrolet Camaro Copo
El Camaro Copo es un modelo contundente se mire por donde se mire: el característico frontal, los gruesos neumáticos… y una salida de aire realmente abultada que surca el capó.
Dodge Challenger SRT Demon
Quien tilde esta toma de aire de excesiva, que recapacite, por que es más que necesaria para suministrar aire a su todopoderoso motor V8.
Subaru WRX STI
Cierto es que en este modelo es más icónica la pintura azul y el dorado de las llantas, pero el Subaru no sería el mismo sin esa toma de aire.
Aston Martin DB4 GT
En sus redondeadas formas la toma de aire podría parecer fuera de lugar, pero todo lo contrario, le aporta carácter.
Ferrari 575
Lo que podría haber sido un capó relativamente anodino, tiene más pegada gracias a la entrada de aire situada ligeramente por encima de los grupos ópticos.
Porsche 911 GT2 RS
No solo tiene una entrada de aire, sino dos y, para más inri, no refrigeran el motor, si no que sirven para canalizar el aire hacia los frenos y así enfriarlos. Todo es funcional en el Porsche 911 GT2 RS, como pudimos ver en la prueba.