El segundo programa de la decimotercera temporada de Top Gear ha contado con unos de los mejores duelos de automovilísticos de toda la historia: El McLaren F1, el más rápido de los 90, contra el Bugatti Veyron, el segundo vehículo más veloz del siglo XXI.
El británico cuenta con un motor atmosférico de 6.1 litros y 12 cilindros en V a 60º que rinde 627 CV a 7400 rpm. Su par motor es de 649 Nm a 4000 rpm. Su chasis está fabricado en fibra de carbono, con lo que con sus 1.288 kg de peso le permiten acelerar de 0 a 100 km/h en 3,2 segundos y alcanzar los 386 km/h.
Por su parte, el ítalo-francés monta con un propulsor W16 que entrega 1001 CV a 6000 rpm. El par motor es de 1250 Nm entre las 2.200 y las 5.500 vueltas. La velocidad máxima del Bugatti Veyron es de 407 km/h y el paso de 0 a 100 km/h lo realiza en 2,5 segundos.
Hacer una carrera en una linea recta esta muy bien, pero es en un circuito donde se ve el potencial completo del vehículo. El Veyron no creo que pueda vencer al F1 en cuervas por su elevado peso. De hecho es el peso el que ha ayudado al F1 a salir primero