Era un secreto a voces, pero ya es oficial. Luca de Meo ha iniciado su nueva etapa profesional como CEO de Kering, después de abandonar el cargo que había ocupado los últimos cinco años, al frente del Grupo Renault. El empresario italiano tiene ahora por delante una difícil tarea de repetir lo que hizo con la compañía francesa: reflotarla.
Ha sido la noticia bomba hasta la fecha en el mundo de la automoción. El pasado 15 de junio, Luca de Meo anunció su dimisión como CEO del Grupo Renault y su salida de hizo efectiva el 15 de julio. Fue una noticia que cogió a todo el mundo con el pie cambiado, porque nadie se lo esperaba. Ya antes había dejado su cargo Carlos Tavares en Stellantis, pero era algo que barruntaba.
En un comunicado, Luca de Meo expresó que "llega un momento en tu vida en el que sabes que tu trabajo ha terminado. En el Grupo Renault hemos superado retos inmensos en menos de 5 años. Hemos hecho lo que muchos creían imposible. Hoy, los resultados hablan por sí solos: los mejores de nuestra historia. Un equipo fuerte. Una organización ágil. Y un plan estratégico preparado para la próxima generación de productos. Por eso he decidido que ha llegado el momento de ceder las riendas. Dejo una empresa transformada y con visión de futuro para poner mi experiencia al servicio de otros sectores y vivir otras aventuras".
Luca de Meo inicia su nueva etapa como CEO de Kering
Desde que Luca de Meo anunció su dimisión, se especuló sobre cuál sería su futuro. En el horizonte aparecía la compañía Kering, un conglomerado del sector del lujo y la moda. Sin embargo, no había nada confirmado. Ahora sí.
El pasado lunes De Meo tomó posesión de su nuevo cargo como CEO de Kering, algo que ha sentado muy bien en la bolsa, donde las acciones de la compañía reaccionaron con un fuerte sesgo alcista y el martes lideraron el EuroStoxx 50, el índice bursátil que representa a las 50 mayores empresas de la eurozona en términos de capitalización bursátil.
La reestructuración de la compañía y el nuevo mandato de Luca de Meo plantea una nueva hoja de ruta que genera confianza entre los inversores. De hecho, desde la llegada del italiano, la compañía está experimentando una notable revalorización.
En un vídeo en LinkedIn, Luca de Meo pronunció sus primeras palabras como consejero delegado de Kering: “Los primeros días siempre son especiales. Hoy especialmente. Empiezo como CEO de Kering, hogar de casas icónicas y una creatividad extraordinaria. Espero dar forma al futuro junto con nuestros equipos en todo el mundo”.
Ahora De Meo tiene por delante una importante misión, la de reflotar la firma como hizo con Renault. No será fácil, porque debe hacer frente a un balance poco cuidado por los acuerdos de su predecesor y en un entorno incierto para el sector del lujo por miedo a una desaceleración en el consumo.