A lo largo y ancho del planeta Tierra hay no pocas normas relativas a la conducción que tienen poco sentido. Sin embargo, Estados Unidos es un país en el que abundan, y como son muchos estados hay varios que cuentan con algunas que solo se aplican en su propio territorio. A continuación te voy a decir cuáles son las leyes de circulación más raras e inverosímiles del país yanqui. ¿Cuál te parece la más disparatada?

Los osos, bien atados

En Misouri no permiten conducir con un oso sin atar como pasajero. Así que si estás pensando en recoger alguno que esté haciendo autostop, deberá llevar su jaula. Aunque también es una buena opción que se desplacen según les apetezca, y no motorizados.

Distracciones cero

El estado de Nueva Jersey no permite llevar nada colgado del espejo retrovisor interior. Afecta a la visión del piloto, según reza una de las leyes de circulación más raras que hay en EEUU. Así que con llevar un simple ambientador de supermercado, serás multado.

¿Campanas de boda?

Si en Mississippi vas en coche con otra persona del sexo opuestos, puedes considerarte legalmente casado a ojos del estado si ambos no lleváis los zapatos puestos. ¿Lo mejor? No quitárselos, pues además de encontrarte con una boda imprevista estarás comprometiendo tu seguridad.

Las mascotas en su sitio

Olvídate de circular por Alaska con un perro en el techo de tu coche. No importa la seguridad que hayas tenido en cuenta. Seguramente te parezca una locura, pero en Estados Unidos hay más de una persona que ya lo ha hecho. ¡Pobres animales!

¡A ciegas!

En Alabama es ilegal llevar un coche si tienes los ojos vendados, una idea loca a todas luces, pero si hay una ley que lo prohibe es que son varias personas las que lo han intentado. Además, en 2018 se estrenó la película Bird Box, lo que hizo aumentar los casos de gente con los ojos vendados.

Coches negros y domingos...

En Denver, en Colorado, no está permitido conducir un coche con una carrocería de color negro durante cualquier domingo. Como es lógico, y al ser una de las leyes de circulación más raras y locas que hay, no se aplica. Pero todavía continúa en los registros.

Silencio, por favor

En el estado de Misuri está terminantemente prohibido tocar la bocina de otra persona. No hace falta que te cambies de coche: simplemente si vas en uno de los asientos del resto de pasajeros no podrás hacerlo sin el consentimiento del conductor. Ni siquiera si vas andando y ves una ventana abierta puedes presionar el volante para hacer sonar el claxon.

Así, tardarás en llegar a casa

En el caso de que conduzcas por Pennsylvania y te encuentres en un camino rural, tendrás que parar tu coche cada milla, bajarte, lanzar una bengala y esperar durante diez minutos. ¿El objetivo? Evitar encontrarte a cualquier animal en tu camino y atropellarlo. ¡De locos!

No sin mi volante

En Illinois, y más concretamente en Decatur, si tienes un coche sin volante entonces no estás autorizado a conducirlo. Seguramente creas que esto es algo que concierne al sentido común de cada uno, pero tuvieron que zanjar el asunto prohibiéndolo debido a que hubo gente que lo intentó.

Los bomberos más prudentes

Los camiones de bomberos de New Britain, en el estado de Connecticut, no tienen permitido circular por la vía pública a más de 25 mph, que vienen a ser algo menos de 50 km/h. Por lo tanto, si tienes una urgencia y los necesitas más te vale armarte de paciencia.

Conductores precoces

Hay lugares en los que tan solo se necesita contar con una edad de 14 años para poder obtener el carnet de conducir. Como en el estado de South Dakota. ¡Si habrá algunos que ni siquiera lleguen a ver a través del parabrisas!

Caballo y coches no casan bien

Por último, en el estado de Rhode Island no se puede montar a caballo por la autopista con el fin de picarte con otros coches, para ver quién corre más. Si es con una moto, al parecer, no pasa nada. Pero nada de coches. En cualquier caso, es mejor que los caballos estén en su hábitat natural.

Atropello y... ¿se puede comer?

Hay varios estados, en concreto en Carolina del Norte, Maryland, Tennessee, West Virginia y Pennsylvania, en los que si atropellas cualquier animal mientras conduces obtienes automáticamente el derecho a comértelo. Eso sí, tiene que ser un accidente. O parecerlo.