La policía de Lousville (Louisville Metro Police Department), en Estados Unidos, se acaba de apuntar un tanto considerable: han desarticulado una banda especializada en el robo y clonación de coches, recuperando un lote de vehículos sustraídos que están valorados en 3,1 millones de dólares.
La denominada como ‘Operation Havana Highway’ se ha llevado a cabo durante varios meses y se ha saldado con la detención de seis personas, así como con la recuperación de unos 30 vehículos.
Entre ellos había modelos de marcas premium como BMW y de lujo como Bentley y Maserati; pero el conjunto ha sido bastante variado, puesto que había también remolques para trasladar vehículos o incluso un barco. Para aderezarlo todo también encontraron en el lugar cocaína y marihuana.
El modo de actuación de la banda consistía en robar los coches para después utilizar un método especial de clonación de VIN, el número identificativo propio de cada coche, para que éste coincidiera con el de un vehículo legítimo. De esta manera, el automóvil podía ser registrado de manera legal, así como conducido o incluso vendido sin que hubiera ningún problema.
El detective Brian Reccio ha declarado: “Descubrimos que los coches estaban siendo clonados con nuevos VIN y era casi imposible para nosotros en la calle poder detectar que los coches fueron robados porque si revisabas la placa, correspondía al coche”.
Por el momento no han trascendido muchos detalles sobre el proceso judicial, pero parece que ya se ha identificado a tres de los implicados y cada uno está acusado de encubrir y cambiar la identidad de una máquina de 10.000 dólares o más, así como de recibir propiedad robada.