El pasado fin de semana se celebró en Italia el prestigioso Concorso d’Eleganza Villa d’Este 2026 y, entre los modelos que llamaron más la atención, estuvo el Kimera k9. Ya habrás oído hablar de Kimera por sus restomods del Lancia 037 Stradale, los EVO37 y EVO38. Pero esta vez es diferente.

El K9 no es un restomod, sino un proyecto completamente original, desarrollado desde cero con el objetivo de unirse al pequeño círculo de los superdeportivos más exclusivos del mundo. Para ello, recurre a una receta que es difícil que salga mal: un diseño retro, un motor muy potente y una conducción analógica.

Kimera K9, inspirado en los deportivos de los 80 con motor Koenigsegg

El Kimera K39 basa su diseño en los coches que dominaron el Campeonato Mundial de Rally en la década de 1980. Tiene una carrocería larga, baja y esculpida con proporciones que se apartan de las normas actuales. La aerodinámica se desarrolló como una parte integral del diseño y cuenta con soluciones modernas derivadas del automovilismo, incluyendo un conducto S para gestionar el flujo de aire, mientras que en la zaga destaca el gran alerón que recuerda a los coches de carreras de resistencia de la época, como el Lancia LC2.

El Kimera K9 ha contado con la colaboración de Koenigsegg, lo que significa que lleva su motor V8 con doble turbocompresor, con 1.000 CV a 7.350 rpm y 1.200 Nm de par a 5.500 rpm, con el limitador de revoluciones establecido en 8.250 rpm. Kimera afirma que el propulsor se ha diseñado específicamente para el carácter del K39 e incluye algunos ajustes.

Por ejemplo, se ha aligerado y optimizado el sistema de inducción forzada para mejorar la respuesta del acelerador y el manejo en general. Asimismo, el V8 también cumple con las regulaciones de emisiones y puede recibir actualizaciones de software por aire a través de la plataforma en la nube desarrollada por el fabricante sueco.

Producción muy limitada

El proyecto cuenta también con la colaboración de Dallara, el especialista italiano en ingeniería de competición. Con este coche, la compañía tiene el objetivo de crear un hiperdeportivo que combine alto rendimiento, bajo peso y una experiencia de conducción analógica y envolvente. La producción del Kmera K9 estará limitada a muy pocas unidades y los primeros diez compradores tendrán acceso a una versión Pikes Peak aún más radical, con decoración Martini Racing.

Después de su debut en el Concorso d'Eleganza Villa d’Este, el K39 estará presente en más eventos, como el Festival de la Velocidad de Goodwood, la Monterey Car Week, Spa-Francorchamps y Le Mans Classic.