Ken Olsen, un exoficial de Policía, conducía su pick-up por... el sur de Brisbane, al noroeste de Australia, cuando fue golpeado por detrás por otra pick-up. Olsen, al ver la reacción y los gestos amenazadores del otro conductor, decidió no bajar de su vehículo y huir. Pero lo cosa no acabó ahí, puesto que se inició una persecución digna de la mejor película de Hollywood.

El conductor de la pick-up negra hizo todo lo posible por echar a Olsen de la carretera. Cuando por fin le cortó el paso, se bajó del vehículo y la emprendió a puñetazos con la luna, la cual, increíblemente, rompió.

Según informan diversos medios, el ‘loco’ de esta agresión, de 21 años de edad, se entregó días después.