Jeremy Clarkson nunca deja a nadie indiferente. Sus opiniones, gusten o no, generan todo tipo de comentarios. Recientemente, se puso al volante del Jaecoo 7 y sus sensaciones fueron positivas, en general. Esta vez, el periodista y presentador condujo un coche francés. Jeremy Clarkson probó un Peugeot 408 GT.

Lo primero que destacó fue el color rojo de su unidad, “bastante atractivo. Un día lo llevé a la boda de Kaleb y la gente lo confundió con un Alfa Romeo”. El interior ya no le gustó tanto: “Por dentro, el Peugeot parece diseñado a propósito para asustar a las personas mayores. El volante es del tamaño de un botón de camisa y está justo delante del salpicadero, así que no se ve ni el nivel de combustible ni la velocidad. Y luego está el iPad gigante, que resulta muy confuso. Y, obviamente, un montón de ruidos extraños. Lisa lo describió como un coche de Lego. A mí me pareció ridículo”.

Jeremy Clarkson define al Peugeot 408 como "lento y aburrido", pero así son todos

Mecánicamente, se trata de un Peugeot 400 GT Hybrid 145 e-DSC6, con un motor de tres cilindros de 1.2 litros unido a un sistema híbrido ligero que produce 145 CV. ¿Y Cómo va?: “Lento, aburrido y monótono, lo cual no hace mucho era un problema para Peugeot porque las alternativas que se podían comprar eran divertidas y agradables. Ya no. El Renault Rafale. El Ford Capri. Todos esos coches chinos. Ninguno de ellos me emociona lo más mínimo”.

Sin embargo, no culpa a la marca francesa: “Diversos gobiernos mundiales han dictado cómo debe ser y funcionar un coche, y todos los fabricantes se han visto obligados a acatar las normas. No culpo a Peugeot por no haberle dado chispa al 408 GT. Sería inútil”.

Lamentablemente, la industria del automóvil actual es así: “Así están las cosas con los coches. La emoción se ha esfumado por ley, así que todo se reduce al precio y al consumo, y al final son prácticamente iguales” y termina con una conclusión que podría hacer el mismo Mariano Rajoy: “Si quieres un Peugeot 408 GT Premium Hybrid 145 e-DSC6 de 1.2 litros, cómpralo. Si no, no lo hagas”.