Las colaboraciones entre fabricantes de automóviles son muy habituales. No es nada nuevo de ahora, sino que se remontan a mucho tiempo atrás. Sin embargo, a lo largo de la historia se han producido asociaciones peculiares y muy desconocidas, como esta entre Isuzu y Lotus que dio, como resultado, este raro shooting brake: el Isuzu Piazza.

El término shooting-brake se utiliza desde los años 60 y 70 para denominar a las versiones familiares de algunos deportivos que se hacían en Inglaterra por parte de carroceros. Este tipo de coche se puso de moda en esa época, pero no tuvo mucha continuidad. Uno de los máximos representantes de este estilo fue el mítico Volvo P1800.

Este tipo de automóviles combinan la exclusividad de un deportivo con la practicidad y de un familiar para uso diario. De ahí que fuesen tan populares entre los adinerados aficionados al golf y otros deportes más elitistas. Varias décadas más tarde se recuperó para denominar algunos modelos familiares con un diseño coupé, como el Mercedes CLS Shooting-Brake.

Isuzu Piazza, la extraña colaboración entre la marca japonesa y Lotus

El Isuzu Piazza nació en 1987 y fue el resultado de una colaboración entre Isuzu y Lotus. Como hemos señalado antes, es habitual que las marcas cooperen para reducir gastos. Por ejemplo, compartir plataformas, tecnología o motores. Pero esta asociación anglo-japonesa no es muy conocida.

Conocido como Impulse en Estados Unidos y Asuna Sunfire en Canadá, el Isuzu Piazza llegó al mercado en 1987, aunque la conexión entre Lotus y el Piazza comenzó ya en 1980. Ambos fabricantes eran propiedad de General Motors en aquel momento y las marcas japonesas solían inspirarse en coches europeos, adaptándolos a los gustos locales. Así que Isuzu no dudó en sumarse a la tendencia y, cuando llegó el momento de diseñar el Piazza, decidió colaborar con alguien que estaba en el grupo como era Lotus.

Del Piazza hubo dos generaciones y, aunque ambas se crearon entre las dos firmas, fue la segunda la que tenía un mayor ADN Lotus. La primera generación fue diseñada por Italdesign y se caracterizaba por sus características líneas angulares. Estaba inspirado en el Isuzu Gemini, que compartía motor y algunos rasgos de diseño con el Lotus Elan. Lotus se encargó de algunas partes como una suspensión optimizada que se ofrecía en opción y que ya venía de serie en la segunda generación.

La segunda generación se presenta en 1990

En 1990, apenas tres años después, llegó la segunda generación del Piazza, con una carrocería de cinco puertas. Esta vez, el diseño no fue obra de Italdesign. Un año más tarde Isuzu lanzó una carrocería de tres puertas, denominada Wagonback, de tipo familiar que combinaba practicidad y deportividad, con espacio suficiente para el transporte familiar y todas las características que hacían del Piazza un coche divertido y atractivo.

Construido sobre la plataforma R-body de General Motors, contaba con un motor de cuatro cilindros en línea de 1.6 litros que generaba 130 CV. En 1991, se incorporó a la gama una versión turbo llamada RS, que elevaba la potencia hasta los 160 CV, enviados a las cuatro ruedas mediante un sistema de tracción total, aunque el Piazza Wagonback nunca añadió este motor, sólo se ofreció con la versión atmosférica.

Apenas se fabricaron unas 13.000 unidades del Isuzu Piazza (o Impulse) y se desconoce el número exacto del Wagonback, pero no era un estilo de carrocería muy común. Hoy es casi imposible encontrar una unidad por la carretera.