Un fuego descontrolado es una situación muy peligrosa y hay ciertos lugares en los que un incendio puede convertirse en un problema muy rápido, como es el caso de un desguace de vehículos. En Los Ángeles ha tenido uno de grandes dimensiones que se ha llevado por delante 1.500 coches.

El Cuerpo de Bomberos de Los Ángeles emitió el siguiente comunicado relatando todo lo sucedido.

“El jueves 25 de julio de 2024, a las 3:12 p. m., los bomberos de Los Ángeles respondieron a un informe de un incendio en un patio de reciclaje de vehículos en 421 West Avenue I en la ciudad de Lancaster.  A su llegada, los bomberos encontraron varios coches en una prensa de desmantelamiento de vehículos que estaban involucrada con el fuego y propagándose a otros vehículos rescatados en la propiedad”, explicaba.

“Los bomberos iniciaron inmediatamente un ataque al incendio con el objetivo de limitar la propagación. El comandante del incidente solicitó la asignación de una segunda y una tercera unidades para ayudar con las operaciones de extinción de incendios”, añadía.

“La extinción se declaró aproximadamente a las 9:25 pm con aproximadamente 1.500 vehículos quemados alrededor de aproximadamente 10 acres.  Los bomberos permanecerán en el lugar durante toda la noche para realizar operaciones de limpieza y revisión.  No se han reportado heridos civiles ni bomberos”, concluía.

El problema en una situación de estas características es que los automóviles tienen componentes que ponen fácil una propagación del fuego, pero no solo eso: además, tienen todo tipo de materiales que hacen que sean muy tóxicos.

Valga como ejemplo claro el de los neumáticos, que además crean una cantidad de humo considerable, pero también hay otros como los adhesivos, pegamentos, pinturas y fluidos que queden en los vehículos; que hacen que la situación sea peligrosa para quienes se encuentran en las inmediaciones, así como para los que acuden a sofocar el incendio.