Ford inició sus primeras operaciones en México en 1925 con la primera fábrica, erigiéndose como la primera empresa de automóviles del país. Antes de eso, unos 50 distribuidores eran el eje angular sobre el que recaía la industria, ya que ellos importaban y vendían los vehículos. Pero lo que nos ocupa hoy es que Ford ganó una carrera a la que no se le había invitado.
Con el objetivo de incrementar las ventas, demostrando la fiabilidad de sus vehículos, dos marcas de coches, de las cuales no ha sobrevivido ninguna hasta nuestros tiempos, organizaron en Coahuila, México, una carrera que comenzaba en Torreón y finalizaba en Durango.
Como te he comentado, Ford no fue invitada al evento, pero el piloto Francisco Sarabia llegó en un vehículo de la firma norteamericana del óvalo y pidió participar, pero sin competir.
"Tengo la seguridad de llegar en él a Durango, pese al pésimo estado de los caminos”. Con esa frase y por los huecos que dejaron los participantes que no se presentaron, convenció a los jueces. En una ruta de peñascos y lodazales, Sarabia venció a todos los coches rivales.
Está publicidad sirvió para que los distribuidores de Ford vendieron muchos más Ford T, o 'fordcitos', como eran conocidos en aquella época.