Sam Dutcher es un joven de 18 años que la pasada noche del 17 de septiembre vivió una experiencia que tardará mucho tiempo en olvidar. Su Honda se aceleró repentinamente hasta los 193 km/h, de manera automática, sin que él pisara el pedal del acelerador. Finalmente, fue la madre quien llamó a la Policía y un coche patrulla consiguió detenerlo y evitar un accidente que habría tenido graves consecuencias.
El suceso se produjo en Becker, Minnesota (Estados Unidos). Dutcher se dirigía a su casa en West Fargo, Dakota del Norte, en un Honda Pilot, un SUV grande que no se comercializa en Europa. Según el joven conductor, el vehículo se aceleró y siguió aumentando la velocidad incluso después de pisar reiteradamente el freno.
Un Honda se acelera repentinamente y la Policía consigue detenerlo de esta forma
También trató de poner el coche en punto muerto, pero no sirvió para reducir la velocidad, de modo que no le quedó más remedio que seguir conduciendo por la interestatal a lo largo de 48 kilómetros, haciendo lo posible para evitar el tráfico.
Al no poder contactar con la Policía, pidió a su madre que lo hiciera para pedir ayuda. El policía Zach Gruver no tardó en localizar al conductor adolescente y lo alcanzó en su Dodge Charger. En ese momento, se le ocurrió una increíble maniobra para detener el Honda: adelantó al Honda y, una vez colocado delante, frenó, activando el sistema anticolisión del coche. De esta forma, el SUV redujo la velocidad hasta que impactó con el coche de Policía, a una velocidad de unos 80 km/h, según los informes.
La colisión quedó grabada en la cámara del vehículo policial y salvó a Dutcher de un accidente mucho más grave. El vehículo se detuvo por completo a sólo 6,4 kilómetros de un cruce. Afortunadamente, en ese momento no había tráfico en la zona rural del oeste de Minnesota, lo que redujo el riesgo de un accidente potencialmente mortal. En declaraciones a Associated Press, el agente Gruver explicó que fue “lo único que se me ocurrió para detenerle a tiempo. Se nos acabó el tiempo y la distancia. La verdad es que no se me ocurrió otra forma”.