Si te preguntan por el primer coche híbrido que llegó a Europa, probablemente responderás que fue el Toyota Prius. Sin embargo, antes lo hizo el Honda Insight en 1999. Poco después, llegó el primer Civic híbrido y, aprovechando el tirón, la marca japonesa se lanzó a hacer un prototipo de altas prestaciones. Aquel fue el Honda Dualnote y se puede considerar como el antecedente espiritual del Honda NSX de segunda generación.

Aunque el diseño pueda decir lo contrario, el concepto de alguna manera prefiguró la intrincada transmisión del NSX de segunda generación. Se presentó en el Salón del Automóvil de Tokio varios meses antes de viajar a Nueva York, donde recibió la insignia de Acura y un nombre diferente.

Honda Dualnote, un deportivo híbrido muy avanzado

Visto con retrospectiva, se podría decir que el Honda Dualnote presentó una especie de vista previa del esquema de propulsión que luego vimos en el NSX. Constaba de un motor de gasolina V6 de 3.5 litros y tres motores eléctricos que, en total, producían una potencia de unos 400 CV enviados a las cuatro ruedas. Es un grupo propulsor similar al que emplea el NSX, aunque éste incluye dos turbocompresores y el Dualnote era atmosférico.

Las similitudes no terminan aquí, ya que al igual que en el NSX, dos de los motores eléctricos impulsaban las ruedas delanteras, mientras que el tercero trabajaba con el V6 para alimentar el eje trasero y permitir una configuración de tracción total. Pero el Dualnote proponía una disposición de cabina más práctica con puertas traseras y asientos traseros, a diferencia del NSX, que era un biplaza más centrado.

Hablando del interior, todavía parece futurista incluso para los estándares actuales: contaba con cámaras laterales que hacían de espejos retrovisores, lo cual suponía un gran avance enorme en aquel entonces, al igual que el mecanismo de apertura de puertas sensible al tacto. Aunque, quizá, lo más llamativo era que equipaba un sistema de control por voz, así como una cámara infrarroja capaz de escanear la carretera por delante y luego mostrar las imágenes en una pantalla ubicada en el campo de visión del conductor para reducir las distracciones.

Y por si te estás preguntando por el consumo, en la prueba obtuvo unas cifras increíbles, incluso, para los estándares actuales, necesitando un litro para recorrer casi 18 kilómetros. El Honda Dualnote nunca llegó a la cadena de montaje, pero los avances realizados en términos de la propulsión híbrida sirvieron de trampolín en el desarrollo de lo que se convertiría en el NSX de segunda generación, lanzado en 2016.