Holden pone a la venta su circuito de pruebas, unas imponentes instalaciones que han servido para desarrollar todos los modelos de la marca durante los últimos 60 años. Un centro de desarrollo que siempre ha estado rodeado de secretismo, como casi todos los de su clase que hay por el mundo, pues en él se llevaba a cabo el desarrollo y la puesta a punto de vehículos de toda clase.
El circuito de pruebas de Holden está ubicado en Lang Lang, a unos 100 kilómetros al sureste de Melbourne, Australia. Ocupa una superficie de 877 hectáreas y cuentan con más de 44 kilómetros de pistas de pruebas, plataformas con superficies deslizantes con más de 100 metros de diámetro, laboratorios para pruebas de emisiones recientemente renovados, circuitos todoterreno, una pista oval para ensayos a altas velocidades de 4,7 km o un recorrido para pruebas de ruidos y vibraciones con 1,8 km de longitud.
Según el anuncio de venta al que hemos tenido acceso, las instalaciones quedarán vacías entre julio y septiembre de 2020. Este documento preliminar de venta ha sido publicado en una página de Facebook y puedes verlo justo encima de estas líneas.
Y es que como seguramente sabrás, Holden clausuró todas sus actividades el pasado mes de febrero tras más de un siglo como fabricante o importador de automóviles en el país. Esta marca australiana es una filial de General Motors, que es quien ha puesto a la venta el icónico circuito de pruebas de Holden a través de CBRE. Esta firma está especializada en la venta de instalaciones industriales y previamente ya se había encargado de dar salida a las factorías que la firma tenía en Elizabeth y el puerto de Melbourne.
Aunque el precio del circuito de pruebas de Lang Lang de Holden no se ha hecho público, medios locales indican que su valor está situado entre los 15 y 20 millones de dólares australianos, el equivalente a entre 9,2 y 12,3 millones de euros. Son unas instalaciones que a día de hoy siguen en uso y que cuentan con un laboratorio de pruebas de emisiones que fue renovado recientemente por una suma millonaria.
Medios como CarAdvice indican que se rumorea que el magnate australiano del transporte Lindsay Fox podría estar interesado en adquirir las instalaciones, al igual que Vinfast, una nueva marca automotriz vietnamita que al parecer habría estado contratando ingenieros de Holden, Ford y Toyota en el país. También se especulaba que Porsche podría ser otra de las compañías que podría tener interés, pero desde la marca han desmentido esa información.