El Hennessey Venom F5 es uno de los hiperdeportivos más salvajes que hay sobre la tierra. La marca lo creó con el objetivo de seguir estableciendo récords de velocidad, pero es un proceso complicado y ahora un ejemplar del modelo se ha estrellado en el Centro Espacial Kennedy de la NASA mientras intentaba llevar a cabo una aceleración de 0 a 250 mph, es decir, un 0 – 400 km/h.

John Hennessey, Fundador y CEO de la compañía, emitió un comunicado a través de Instagram informando de lo ocurrido.

“El 1 de julio, nuestro equipo estaba probando una nueva configuración aerodinámica experimental en nuestro prototipo Venom F5 en las instalaciones de aterrizaje del transbordador en el Centro Espacial Kennedy (KSC) de la NASA. El prototipo Venom F5 aceleró fuertemente de 0 a 250 mph en poco menos de 4000 pies cuando el vehículo perdió carga aerodinámica en la pista, lo que provocó que el conductor perdiera el control”, explica.

Por suerte, a pesar de que suponemos que fue un accidente aparatoso, el piloto de pruebas pudo salir ileso del accidente.

“Superar los límites de la velocidad, el rendimiento y la física nunca ha sido fácil. Nuestro equipo evaluará los datos aerodinámicos para determinar la causa raíz del problema”, señala, dando a entender que la compañía seguirá trabajando.

La marca no ha desvelado qué versión del Venom F5 es la que se estaba probando, pero dado que se trata de un récord de velocidad, habría que descartar que fuera la más reciente, denominada como Revolution Coupe, puesto que su aerodinámica está desarrollada para ser más rápido en circuito, no en línea recta.

En cualquiera de las variantes la artillería de la que dispone es la misma: el motor 6.6 V8 biturbo llamado ‘Fury’ que entrega 1.842 CV de potencia y 1.617 Nm de par máximo. En el F5 estándar es suficiente para acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 3 segundos y a 200 km/h en menos de 5.

Conviene recordar, además, que esos 400 km/h están lejos del objetivo final de la compañía, que quiere llegar hasta los 500 km/h.