Cualquiera podría esperar que una persona que lleva décadas dedicada al mundo del motor y es famosa en todo el mundo, como es el caso de Richard Hammond, tenga una colección de coches de aúpa. De ser así, acertaría, pero quizá lo que no se esperaría es que el presentador, entre sus múltiples vehículos, tuviera unos cuantos guardados en una garaje secreto que cambia por completo la percepción que tenemos de lo que es un ‘barn find’.
Y es que si es el término que se emplea para describir aquellos vehículos dejados de la mano de dios en graneros, abandonados en graneros, cogiendo polvo y suciedad durante años, Hammond ha elegido uno perfectamente acondicionado para resguardar con todo tipo de mimos a unos cuantos ejemplares de su colección.
Por todo el lugar cuenta con una suerte de cápsulas donde están completamente protegidos de los agentes externos, recordando casi a un barco dentro de una botella… aunque a escala real.
El repaso por la colección empieza por una Suzuki GSX-R 1100, una moto que tiene porque, cuando tenía 16 años y empezaba a montar en su moto de 50, la primera versión de la nipona salió al mercado y se quedó prendado.
El siguiente es su Ford Mustang de 1968, con el icónico color verde que se pudo ver en el Bullitt y que Hammond tiene desde hace 15 años. Después va un Jaguar XK150 que participó en el Rally de Tulpen en 1959 y del que presentador dice directamente que es una obra maestra.
Tras una burbuja vacía (porque tuvo que vender algunos modelos para conseguir liquidez) llega otro Jaguar, en este caso un XK120 pero que todavía está en proceso de restauración y montaje. También guarda un Mini clásico de un amigo suyo, una rarísima pick-up de Peugeot, un Buick Riviera, una Ducati 916… Lo cierto es que el garaje secreto de Richard Hammond está repleto de joyas.